Con la misma magia que Mickey Mouse había mostrado en la película 'Fantasía', pero con mucha más acción y efectos especiales en vez de dibujos animados, Nicolas Cage estrena la película 'El Aprendiz del Brujo' de Disney. Y mientras en la historia él busca un 'secreto' aprendiz, nosotros tratamos de conocer otros secretos... del rodaje, entrevistándolo en el Hotel Four Seasons de Beverly Hills.
¿A pesar del paso del tiempo, sigue conservando la misma pasión de siempre en el cine? Yo realmente quiero entretenerte. En el caso de la película 'El Aprendiz del Brujo', quise brindar un homenaje especial a los maestros en general, para cantarles una alabanza. Son trabajadores sociales con pura pasión, que se dedican a expandir la mente de los más jóvenes y no cobran nada. Pero no les importa el dinero, solo quieren educar a la gente. Y así era mi padre, por eso en cierta forma esta película es como un regalo para él.
¿Y en medio de la crisis económica siente más presión por generar un éxito al estilo de otras superproducciones como 'Avatar'? Solo quiero hacer buen cine. Y siento que en el caso de esta película, el estudio pensaba igual que yo, particularmente Walt Disney. Creo que él estaría feliz de ver nuestra versión, yo mismo tuve fe que podíamos lograrlo. No pensé demasiado en el tamaño de una superproducción. Mi idea pasaba por hacer lo mejor que podía, para canalizar un poco el espíritu que había tenido Walt Disney, con la película 'Fantasía'.
¿Es verdad que había sido compañero de escuela del director de 'National Treasure' y 'El Aprendiz del Brujo', Jon Turteltaub? Sí y tengo que decirte que Jon (Turteltaub) es muy buen actor. Los dos estábamos en el mismo departamento de teatro en la escuela Beverly Hills High School; los dos tomamos la misma prueba de audición para el protagónico de la obra Our Town y él se quedó con aquel papel. Me ganó. Yo apenas pude conseguir el rol de Constable Warren, que tenía dos frases de diálogo. Es algo que él nunca me permite olvidar (ríe). Lo interesante, lo mágico de todo esto, es que en el momento en que se generó la idea de la película 'El Aprendiz del Brujo', había otra obra de teatro en la misma escuela Beverly Hills High School, donde estaba actuando mi hijo.
Entre el guión original y la versión final de la película, ¿personalmente agregó algún cambio particular? Me acuerdo que al principio habíamos hablado que mi personaje de Balthazar iba a usar unos brazaletes, para hacer magia al juntarlos, al estilo de Sinbad cuando aprieta su cinturón. Pero a mí me parecía más importante que mi personaje usara mejor las manos, como el conductor de una orquesta, como si la magia saliera de sus manos. Y ahí fue cuando alguien propuso la brillante idea de poner una serie de anillos en mis dedos para utilizar el poder de los anillos en vez de los brazaletes.
¿Fuera del cine le interesa la magia en general? La verdadera razón por la que me empezó a interesar todo esto fue por mi interés en la mitología Arturiana, particularmente en la vieja Inglaterra. Estaba tratando de hacer una película que resonara en ese sentido, pero que además fuera para toda la familia. Yo siempre quiero hacer el estilo de cine que entretiene tanto a los padres como a sus hijos, dándoles algo que los pueda reunir, para reírse juntos. Es una de las mejores maneras en que puedo aprovechar mi trabajo como actor. Y tenía sentido hacer un personaje que utilizara magia en vez de balas, para entretener a la familia.
¿Con tantas películas en 3D nunca plantearon la idea de hacer una versión tridimensional de 'El Aprendiz del Brujo'? La verdad es que dos años atrás habíamos ido a Disney para decirles que esta era una perfecta película 3D y nos dijeron "Es una tontería, nadie está haciendo películas en 3D y es la mejor forma de tirar dinero a la basura". Es la verdad. Pero igual, nuestro sueño siempre fue hacer una película que aspirara a ser como El Mago de Oz, que además es 2D. Por eso creo que todavía puede funcionar.
¿Y el hecho de trabajar con actores mucho más jóvenes, no genera algún temor de crear cierta competencia? Antes que nada quiero aclararte que amo trabajar con actores más jóvenes porque siempre traen mucha más energía o ideas que incluso me desafían a mí, me mantienen estimulado para seguir aprendiendo. Y el actor que interpreta mi aprendiz, Jay (Baruchel) es alguien que tiene un estilo de actuación de jazz, porque no tiene miedo de salir a improvisar.