En primer lugar, debería entender que la falta de sintonía sexual es algo que ocurre en muchas parejas que de hecho son muy felices, por lo que no debería tomarlo como una señal de algo muy grave. Tampoco debe asimilarlo como algo personal. En realidad, si puede comenzar a borrar la constante autocrítica personal, podrá ser también más tolerante con su pareja y con sus diferentes necesidades.
Por eso, en vez de preguntarse qué es lo que anda mal con usted, o por que él o ella no le quieren a usted, trate de entender que es posible que sea el otro quien no está en una buena sintonía, posiblemente a causa del estrés o cansancio, lo que no tiene relación con su persona. Eso, por supuesto, también le hará entender que la otra persona podría simplemente no querer tener sexo en todas las oportunidades que usted lo desea.
De todas formas, debería tratar de ser más atento/a a las particulares necesidades de su pareja, cuando ambos hacen el amor. Una pareja que habitualmente se muestra reacia, podría encontrarse en otros momentos de humor, y es allí donde podría surgir el buen sexo. En este sentido, debería saber que un buen sexo una vez a la semana, es mejor que un sexo chato dos o tres veces por semana.
Cuando perciba que su pareja está agotada luego de un duro día de trabajo, sería bueno que la entienda y no trate de incitarle a hacer algo que no quiere. Una invitación debe ser una invitación y no un ultimátum, por lo que la única manera de convencer es mediante la sutil incitación, y no la exigencia. Recuerde cómo se siente en los casos donde la situación es al revés.
Recuerde también que si una parte de la pareja siempre quiere más, y la otra siempre quiere menos, estas son diferencias en los niveles de deseo que, como otras diferencias, serán parte de la convivencia en pareja. ¿Acaso a usted no le gustan diferentes comidas que a él o ella? Ello, sin embargo, no es motivo de ruptura. Sin embargo, será muy importante que no acuse de "maníaco/a sexual", "frígido/a", "gay" o infiel a su pareja. Eso sí podría ser motivo de separación.
El agregó que debe evitarse estar mirando directamente hacia el sol; también exponer la vista a muchos flashes. "La reflexión solar es dañina", dijo. Y, preguntó en voz alta: "Cuando uno va en la mañana hacia el este, ¿a quién tiene en frente? ¿Y en la tarde, cuando va la gente va hacia el oeste?".
A la par que, para proteger los ojos de la radiación solar, aconsejó utilizar lentes de control ultravioleta con capacidad para rayos ultravioletas. Explicó, asimismo, que mayor daño causa a la vista no usar lentes apropiados que colocarse unos inadecuados que mantienen dilatada la pupila y permiten la entrada en los ojos de una "cantidad horrorosamente peligrosa de energía solar".
El asunto con estas lesiones a la vista es que son en frío, fotoquímicas y la gente no se percata de la magnitud de ellas, recalcó.
Finalmente, el Dr. Velásquez, al referirse a esos maravillosos órganos que son los ojos, explicó que "tenemos alrededor de 6 a 8 millones de receptores conos que nos permiten ver los colores y una mejor agilidad visual. También, entre 80 a 120 billones de bastones que nos permiten ver en la oscuridad".
Indica que se estima que el 80% de la exposición solar ocurre antes de los 20 años de edad, por eso hay que protegerse desde la infancia.