Es ideal consumirlo en el desayuno porque prepara el intestino para recibir los alimentos del resto del día, pero también como postre, en la merienda o como colación entre comidas. Su suave sabor gusta a todas las edades y está indicado especialmente para las personas intolerantes a la leche. Es el mejor aliado del aparato digestivo porque protege contra la acidez natural.
Cuando hay infección.
Cuando problemas de la piel como eczema.
Inmediatamente después de una cirugía.
Cuando existen venas varicosas.
Problemas severos en la espalda.
El primer día del periodo menstrual.
Inmediatamente después de ponerse vacunas.