El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, apuntó hoy a incendios en el suroeste de Brasil como principal causa de las humaredas que han vuelto a cubrir varias regiones de este país andino, causando problemas de salud sobre todo en la Amazonía.
El presidente en funciones, por el viaje de Evo Morales a Nueva York, dijo en rueda de prensa que tiene informes de que "una buena cantidad del humo que está llegando a Bolivia viene del suroeste brasilero", donde hay "un proceso de deforestación gigante".
Reconoció, sin embargo, que "otra parte" del humo "viene de los chaqueos internos", antigua práctica de campesinos e indígenas bolivianos en esta época del año, consistente en prender fuego a campos y zonas boscosas para limpiar o ampliar las áreas de cultivo.
Los incendios intencionados registrados entre junio y agosto pasados arrasaron más de dos millones de hectáreas en la Amazonía y llenaron de humo las principales ciudades bolivianas, causando la suspensión temporal de operaciones en varios aeropuertos.
Morales y varios funcionarios de su Gobierno han calificado esos incendios provocados de "fenómenos naturales" y culpan al cambio climático de la "aceleración y masificación" de los fuegos.
Chile, Brasil, Argentina y la ONU enviaron ayuda para controlar los incendios, por los cuales hasta hoy el único preso es un menonita mexicano radicado en la región oriental de Santa Cruz, en momentos en que hay intentos de erradicar colonias de esa secta.
García Linera afirmó que se requiere "una mayor severidad en las sanciones a quienes excedan los mecanismos de chaqueo" y se dediquen a la quema ilegal de bosques, pero descartó que haga falta nuevamente ayuda internacional porque los incendios ahora "no tienen la magnitud monstruosa y descomunal" de agosto pasado.