La Asociación Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (Famdegua) confía en la extradición de Estados Unidos de cuatro ex militares acusados de participar en una masacre de 252 personas en 1982.
Aura Elena Farfán, máxima dirigente de Famdegua, dijo hoy a Efe que ya existen acciones encaminadas para que los cuatro ex militares, que están detenidos en Estados Unidos por haber ingresado ilegalmente a ese país, sean enviados a Guatemala.
De hecho, la Fiscalía de Derechos Humanos del Ministerio Público (MP), planteó el pasado jueves al Juzgado Primero de Alto Riesgo, que autorice el pedido de extradición, que luego será tramitado por los canales diplomáticos ante EE.UU.
Los ex militares acusados de participar en la matanza son Gilberto Jordán, Pedro Ríos, Santos López Alonzo y Jorge Vinicio Sosa Orantes.
Farfán comentó que ellos cuatro forman parte de las 14 órdenes de captura que se expidieron en febrero pasado a nivel nacional e internacional contra los ex militares que masacraron a las 252 personas, entre hombres, mujeres y niños, en diciembre de 1982 en una comunidad del departamento norteño de Petén.
La activista humanitaria dijo que confían en que las autoridades logren la extradición de los cuatro guatemaltecos de los Estados Unidos para que respondan a la justicia por los delitos de lesa humanidad que cometieron.
El pasado miércoles, la jueza Primera de Primera Instancia Penal, Patricia Flores, ordenó enjuiciar a los tres primeros ex militares que han sido detenidos por su participación en la masacre.
Durante una audiencia pública, Flores consideró ese día que "existen suficientes elementos de prueba" para que los ex militares Manuel Pop Sun, Reyes Collin Cualip y Carlos Antonio Carias López, enfrenten un juicio penal.
Desde 1999, cuando se inició el proceso penal en contra de estos ex militares, sus abogados defensores habían evitado la celebración de la audiencia de apertura a juicio con la interposición de 42 recursos de amparo.
Según las investigaciones de la Fiscalía, al menos 17 militares, integrantes de la unidad elite del Ejército conocida como "Kaibiles", participaron en la matanza ocurrida entre el 6 y el 8 de diciembre de 1982, en la comunidad de Dos Erres, ubicada en el municipio de La Libertad, en el departamento norteño de Petén.
La masacre, considerada como una de las "más cruentas barbaries" cometidas por el Ejército guatemalteco contra la población civil durante la guerra interna que padeció Guatemala de 1960 a 1996, ocurrió durante el Gobierno militar de José Efraín Ríos Montt.
Según el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, una instancia de las Naciones Unidas que investigó los hechos ocurridos durante la guerra, el conflicto se cobró la vida de más de 200.000 personas, la mayoría de las cuales fueron víctimas de las Fuerzas Armadas.