Villaronga sorprende y Kawase decepciona en el Festival de San Sebastián


Tras sus siete premios Ariel por "Aro Tolbukhin", el español Agustí Villaronga volvió a ganar jugando en casa con "Pa negre" (pan negro), donde aborda la posguerra de su país y que compitió hoy por la Concha de Oro de San Sebastián junto a "Gempin", el documental de Naomi Kawase.


"Pa negre" alimentó con buen y reflexivo celuloide las ansias cinematográficas en San Sebastián a pesar del plato documental poco elaborado de Kawase, que versa sobre el embarazo el parto natural.


Y es que en un tema recurrente en la cinematografía española, Agustí Villaronga consigue hacer única e intransferible la masa de este filme, que no adapta la novela homónima, sino el espíritu literario de su autor, Emili Teixidor.

 

El director de "Tras el cristal" y "El mar" desvía la atención de lo político e ideológico para abordar la Guerra Civil como "esa piedra que cae en un charco de mierda y lo salpica todo", aseguró en rueda de prensa.


Sergi López, Laia Marull y Eduard Fernández como secundarios en un elenco encabezado por Roger Casamjor, Nora Navas y el niño Francesc Colomer, componen esa radiografía de "el estado anímico que deja una guerra", según el cineasta.


"Lo fundamental era que los personajes no fueran de una pieza, que todos tuvieran doble vertiente, porque todos están salpicados", explica un director que salva grácil los tópicos, los bandos, las edades y los maniqueísmos que acompañan a otras películas ambientadas en el mismo contexto histórico.

 

"Pa negre", ambientada y rodada en los alrededores de la población catalana de Vic, atrapa al espectador con una primera escena en la que un carromato se despeña dramáticamente, "un hecho contundente que, como una guerra, marca a los personajes para siempre".


El peso del pasado, tema recurrente en su filmografía, así como el elogio al diferente, la superstición o la castración física y mental articulan esta matizada, poética y adulta visión de las atávicas miserias de un país visto a través de la mirada crédula e imaginativa de un niño que vira en poco tiempo hacia la decepción y el escepticismo.


Y así, la vigencia emerge entre el costumbrismo de antaño. "La humillación siempre está vigente y Agustí Villaronga en un experto en retratar lo bueno de los malos y lo malo de los buenos", sintetizó la productora de la cinta, Isona Passola.

 

Por desgracia, el postre de tan suculento plato no estuvo a la altura, a pesar de venir de una reputada cocinera: la japonesa Naomi Kawase, que subyugó hace tres años a la crítica internacional con "El bosque del luto", pero trajo a San Sebastián su indigesto documental sobre el parto natural "Genpin".


Kawase, que había mostrado cierta pereza intelectual en sus cartas filmadas con el realizador español Isaki Lacuesta en "In Between Days", vuelve a transmitir la sensación de que su cine acompaña accesoriamente su evolución personal en esta visión mesiánica del embarazo.


"Las mujeres durante el embarazo crean una conexión muy fuerte con su vagina", explicó en una rueda de prensa en la que compareció con su hijo sentado en las rodillas. "Antes de dar a luz me sentía muy sola. Después del parto me sentía parte del mundo", prosiguió.

 

Y por depositar insistentemente en la maternidad la razón de ser de la mujer fue por lo que despertó ciertas incomodidades en la audiencia.


"No quiero obligar a nadie a seguir un camino, sólo quiero enseñar una de las opciones que existen y en la que yo misma creo. Afortunadamente, ahora en Japón una mujer tiene muchas posibilidades", reconoció.


En "Genpin" (que significa la mujer misteriosa) rueda tres embarazos y sus correspondientes partos en una clínica de medicina natural basada en la filosofía japonesa de la era Edo y bajo la batuta del veterano doctor Yoshimura.


Pero a pesar de esta concepción de la gestación como un proceso orgánico y placentero, la realizadora no niega la medicina moderna. "Yo abogo por el equilibrio, saber que hay distintos caminos, combinarlos y hacer un buen balance", aseguró.


Frente a sus discutidos resultados en el documental, la prensa quiso saber si volverá a su ficción más lírica, y afirmó que "Rojo" es su próximo proyecto, en el que adaptará un libro de poemas de hace más de 1.300 años.



Mateo Sancho Cardiel


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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