La Bolsa de Nueva York abrió hoy con un alza del 1,72% en el índice Dow Jones de Industriales, después de que el Gobierno chino anunciara un plan de estímulo de más de 500.000 millones de dólares para contrarrestar el impacto de la crisis financiera internacional en su economía.
Tras la apertura del parqué neoyorquino, el índice Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, subía 153,88 puntos (1,72%) y se situaba en 9.067,69 unidades, después de que en los primeros minutos de cotización llegara a subir un 2,41%.
El Dow Jones bajó la semana pasada un 4,09% en su conjunto.
El mercado Nasdaq avanzaba 12,29 puntos (0,75%) y se situaba en 1.659,69 enteros, mientras que el selectivo S&P 500 ganaba 12,17 unidades (1,31%), hasta 943,16 puntos.
El índice compuesto NYSE, que agrupa a todos los valores cotizados en la Bolsa de Nueva York, subía 89,8 puntos (1,53%) y se situaba en 5.961,78 unidades.
Wall Street abría con sus principales indicadores al alza, con los inversores animados, después de que el Gobierno chino anunciara el domingo una paquete de estímulo de 586.000 millones de dólares hasta finales de 2010 para facilitar la inversión y el consumo interno y contrarrestar los efectos negativos de la crisis financiera internacional.
La cifra representa casi la quinta parte de los 3,3 billones de dólares de Producto Interior Bruto (PIB) de China en 2007.
Las acciones de la aseguradora American Internacional Group (AIG) subían un 24,17% hasta los 2,62 dólares, tras conocerse que el Gobierno estadounidense ha elevado a más de 150.000 millones de dólares su intervención en esa aseguradora que es la mayor del país.
La intervención del Gobierno estadounidense en AIG comenzó con un socorro de 85.000 millones de dólares en septiembre, que subió a 123.000 millones de dólares en octubre y ahora supondrá unos 40.000 millones de dólares adicionales, publica hoy el diario The Wall Street Journal.
Los inversores se mostraron confiados en que el rescate financiero de AIG funcione, pese a que sus resultados trimestrales fueron peores de lo que esperaban los analistas.
El gigante asegurador anunció que en los nueve primeros meses del año perdió 37.630 millones de dólares, de los que 24.468 millones de dólares correspondieron al tercer trimestre.
Las obligaciones a diez años bajaban en el mercado secundario de deuda y su rentabilidad, que se mueve en sentido inverso, se situaba en el 3,81%, frente al 3,78% del cierre del viernes.