La Bolsa de Nueva York abrió hoy con un descenso del 2,04 por ciento en el índice Dow Jones de Industriales, con los inversores preocupados por nuevos signos de que se está produciendo una disminución del gasto de los consumidores.
Tras la apertura del parqué neoyorquino, el índice Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, perdía 177,7 puntos (-2,04%) y se situaba en 8.516,26 unidades.
Este índice bajaba así por tercer día consecutivo, después de que el lunes cerrara con un descenso del 0,82 por ciento y el martes del 1,99 por ciento.
El mercado Nasdaq perdía 23,12 puntos (-1,46%) y se situaba en los 1.557,78 enteros, mientras que el selectivo S&P 500 retrocedía 15,44 puntos (-1,72%), hasta las 883,51 unidades.
El índice compuesto NYSE, que agrupa a todos los valores cotizados en la Bolsa de Nueva York, perdía 103,45 puntos (-1,84%) y se situaba en las 5.548,94 unidades.
Wall Street abría con sus principales indicadores a la baja, con los inversores preocupados por una disminución del gasto de los consumidores como consecuencia de la crisis crediticia y mientras se preguntan cómo afectará esa situación a la temporada próxima de ventas navideñas.
Las acciones de Best Buy bajaban tras la apertura de Wall Street un 8,08 por ciento hasta los 21,95 dólares, después de que advirtiera que "desde mediados de septiembre, los cambios rápidos y sísmicos en el comportamiento de los consumidores han creado el ambiente más difícil que hayamos visto".
La mayor cadena de tiendas de productos electrónicos de Estados Unidos rebajó, como consecuencia de ello, sus perspectivas de beneficio para el conjunto de su año fiscal a una horquilla entre 2,30 y 2,90 dólares por acción, frente a los 3,25 y 3,40 dólares por título que preveía inicialmente.
Las advertencias de Best Buy se producen dos días después de que su competidora, Circuit City, se acogiera a la ley de protección de quiebra en Estados Unidos.
Otro signo más de la ralentización del consumo de los consumidores procedía de la cadena de grandes almacenes Macy's, que anunció que en el tercer trimestre perdió 44 millones de dólares o 10 centavos por acción, debido a una caída de las ventas.
Las acciones de General Motors y Ford subían un 3,58 y un 3,89 por ciento, respectivamente, a la espera de que Washington acuda a su rescate en un momento en el que la industria automovilística estadounidense lucha por su supervivencia.
Los inversores se encuentran a la espera de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, informe sobre la evolución del plan de rescate financiero y de que anuncie nuevas medidas para afrontar la crisis.
Las obligaciones a diez años subían en el mercado secundario de deuda y su rentabilidad, que se mueve en sentido inverso, se situaba en el 3,69 por ciento, frente al 3,75 por ciento del cierre del lunes.