Las noticias que apuntaban a un acuerdo de Grecia con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional para un nuevo plan de austeridad rescataron hoy a Wall Street, que echó el freno a los fuertes descensos con los que había reaccionado durante todo el día a la caída del crudo.
Cuando todo parecía indicar que el Dow Jones de Industriales, el índice de referencia del parqué neoyorquino, bajaría más de un punto porcentual y perdería de nuevo la simbólica cota de las 12.000 unidades, los inversores moderaron su ánimo vendedor y Wall Street logró recuperar gran parte de lo perdido durante la jornada.
La causa fueron las informaciones que apuntaban a que Grecia había alcanzado -como finalmente se confirmó tras el cierre- un pacto con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional para un nuevo plan de austeridad, lo que calmó los miedos sobre la delicada situación en la que se encuentra el país.
Así el Dow Jones consiguió cerrar con un descenso del 0,49 % y mantenerse sobre la barrera de los 12.000 puntos -acabó en 12.050 unidades-, que perdió ya en la mañana y por debajo de la cual no cierra desde el jueves pasado.
Algo parecido ocurrió con el selectivo S&P 500, que terminó el día con un retroceso del 0,28 %, mientras que el índice compuesto del mercado Nasdaq se deshizo por completo de los números rojos para acabar la sesión con un avance del 0,66 %.
La jornada de hoy fue una muestra perfecta de la volatilidad que vive últimamente Wall Street, donde informaciones todavía no confirmadas consiguieron en una hora cambios de más de 100 puntos en el Dow Jones.
Sin embargo, de no haber sido por el acuerdo del plan de austeridad en Grecia, el panorama en el parqué neoyorquino habría sido muy diferente, ya que tanto las noticias macroeconómicas como la caída del petróleo se confabularon para que todos sus índices amanecieran con descensos superiores al punto porcentual.
La principal causa de esos números rojos fue la decisión del Departamento de Energía de Estados Unidos de sacar al mercado hasta 30 millones de barriles de petróleo de su reserva estratégica.
Esa iniciativa, que forma parte de un esfuerzo internacional para compensar los trastornos en el suministro de Oriente Medio, responde a un acuerdo entre Estados Unidos y sus socios en la Agencia Internacional de Energía (AIE) para poner en el mercado hasta 60 millones de barriles de crudo en el curso de los próximos 30 días.
La noticia provocó descensos cercanos a los cinco puntos porcentuales en el precio del crudo de Texas, que terminó con un descenso del 4,6 %, hasta los 91,02 dólares por barril, y se llevó consigo a todo el sector energético, que por momentos bajó cerca de los tres puntos porcentuales.
Finalmente ese retroceso se moderó hasta el 0,97 % en el cierre, aunque las petroleras Exxon (-1,73 %) y Chevron (-1,69 %) fueron de las más afectadas de la jornada.
Además, antes del inicio de la sesión ya se había conocido que la cifra semanal de solicitudes de subsidio por desempleo aumentó en 9.000 y se ubicó la semana pasada en 429.000, un dato que muestra la debilidad del mercado laboral estadounidense.
A ese dato se sumó horas más tarde la noticia de que el ritmo de ventas de casas nuevas en este país bajó un 2,1 % en mayo y se situó en las 319.000 unidades anuales, lo que pone de manifiesto que la recuperación del mercado inmobiliario está más lejos de lo esperado.
Desde el ámbito empresarial el fabricante de software empresarial Oracle caía un contundente 4,19 % en las operaciones electrónicas posteriores al cierre, pese a haber anunciado que ganó 8.547 millones de dólares en su ejercicio fiscal 2011, el 39 % más respecto al ejercicio anterior.
Los inversores penalizaban a la compañía tras conocerse que su área de negocio de hardware apenas registró cambios en su facturación durante el último trimestre del ejercicio comparado con el mismo periodo del año anterior.