Si hay una figura actualmente con capacidad de liderazgo y respeto dentro de los Vigilantes de Texas éste no es otro que el piloto Ron Washington, que hizo historia con el equipo al llevarlo por primera vez a la serie de Campeonato de la Liga Americana.
Después de haber ganado con el equipo la primera serie en la fase final, su siguiente meta es superar nada menos que a los Yanquis de Nueva York, sus "verdugos" en tres fases finales anteriores.
Además el reto es aun mayor por que los Yanquis, campeones defensores de la Serie Mundial, llegan a Texas con los estrellas Mark Teixeira y Alex Rodríguez, dos jugadores que pertenecieron a los Vigilantes sin que fuesen capaces de superar el "maleficio" de los Bombarderos del Bronx.
Washington admitió que se siente honrado de haber guiado a los Vigilantes a su primera serie de campeonato de la Liga Americana, particularmente después de haber pensado que un error en su vida privada le había costado su primer trabajo como piloto.
El piloto de los Vigilantes ofreció su renuncia en el 2009 después que reconoció haber consumido cocaína en una ocasión.
El presidente del equipo Nolan Ryan y el gerente general Jon Daniels respondieron con un respaldo completo e hicieron lo propio cuando esa revelación se volvió pública durante la pretemporada de este año.
"Cuando uno obtiene ese tipo de apoyos, uno ciertamente no quiere decepcionar a nadie. Mis jugadores me respaldaron, y simplemente quiero darles todo lo que tengo", destacó Washington antes del duelo que van a iniciar contra los Yanquis.
Los Vigilantes ganaron la primera serie de postemporada de su historia al derrotar el martes por la noche por 5-1 a los Rays de Tampa Bay en el quinto y último partido después de ganar el título de la División Oeste en 11 años.
Washington está en el último año de su contrato original, que era por dos temporadas con dos opciones de una temporada que fueron ejercitadas por el equipo, pero los Vigilantes ya han mostrado su interés de que siga con ellos.
El tercera base Michael Young, un jugador estelar de los Vigilantes y el más longevo en la nómina del equipo al estar cumpliendo 10 temporadas, habló durante la serie ante los Rays sobre la importancia que tiene Washington con el equipo y lo que va a significar su dirección ante los Yanquis.
"Estamos convencidos que vamos a llegar lejos con su dirección porque nos ha dado el carácter y el convencimiento que podemos ganar a cualquier rival si luchamos todo el tiempo", subrayó Young.
Ese reconocimiento también lo tiene Washington y los Vigilantes por parte de figuras como Teixeira y Rodríguez, que aunque llegan de nuevo a Texas para ser rivales de su ex equipo admitieron que les hubiese gustado haberlos visto antes en la lucha por el banderín de la Americana.
"El señor Hicks (Tom) era un gran dueño", declaró Teixeira. "Y me hubiera gustado que esto pasara con él, porque hizo muchas cosas grandes por Dallas y por nosotros como jugadores".
Teixeira y Rodríguez son una gran parte de la historia en la serie de campeonato de la Liga Americana, que comienza el viernes, cuando los Yanquis visitan el Rangers Ballpark, en Arlington.
Los dos fueron parte del corazón de los Vigilantes, pero nunca pudieron llevarlos a una sola aparición en la fase final, mientras que han perdido ante los Yanquis en las series de división de 1996, 1998 y 1999.
El equipo cayó en bancarrota con Hicks, quien compró el equipo a un grupo donde figuraba el ex presidente George W. Bush en 1998, por 250 millones de dólares.
Hicks vendió la franquicia en agosto por 590 millones a los nuevos dueños, dirigidos por Nolan Ryan, presidente del equipo y ex estrella de los Vigilantes.
Teixeira llegó a Grandes Ligas con los Vigilantes en el 2003 y fue traspasado a los Bravos de Atlanta en julio del 2007. Pasó a los Angelinos de Los Ángeles al año siguiente antes de firmar contrato multimillonario con los Yanquis.
Rodríguez firmó un contrato de 252 millones de dólares por 10 años con los Vigilantes antes de la temporada del 2001. Pero el equipo tuvo problemas en el terreno de juego aun cuando el toletero estelar bateó en grande.
"Teníamos muchas esperanzas, tal como existen ahora", admitió Rodríguez. "Simplemente las cosas no resultaron para que ganáramos partidos".
Rodríguez flirteo con los Medias Rojas de Boston tras la temporada del 2003, pero al final llegó a los Yanquis meses después para seguir siendo el pelotero mejor pagado en toda la historia del béisbol.
Su salida de los Vigilantes se dio, en parte, por la quiebra económica que sufrió el equipo, que todavía le adeuda 24,9 millones de dólares que debe pagarle en salario diferido.
Dice que siempre apoya a los Vigilantes, pero no en esta serie, que como es lógico desea y aspira a ganar con los Yanquis, su equipo.
"Dallas, toda la zona de Metroplex, se merece un (equipo) ganador y aunque nuestro objetivo es estar en la Serie Mundial, si al final los que llegan son los Vigilantes también me sentiré muy feliz porque se lo habrán merecido más que nadie", reconoció Rodríguez.