El contacto en Uruguay del fundador de WikiLeaks, el director responsable del diario El País, Martín Aguirre, afirmó hoy que la gente que trabaja en la misteriosa organización "es muy buena en lo que hace y muy paranoica".
Aguirre describió en una conferencia sobre la publicación por parte del diario de los cables del Departamento de Estado de EE.UU relativos a Uruguay como fue su encuentro con Julián Assange y su organización en Londres para recibir los documentos, que fueron publicados por su periódico el pasado marzo.
"WikiLeaks no tiene nada que ver con el periodismo. Son técnicos informáticos, muy buenos en lo que hacen (...) y que se parecen más al clásico nerd", apuntó el periodista en relación a la gente de la organización con la que estuvo en contacto.
Aguirre explicó que su encuentro con WikiLeaks comenzó cuando El País recibió un correo electrónico desconocido de una persona que les preguntó si estaban interesados en recibir los cables sobre Uruguay de parte de la organización.
Con dudas, y tras ponerse en contacto con otros periódicos de la región, como El Comercio de Lima, que habían recibido correos parecidos, El País envió a Aguirre a Londres para recibir la información.
"En 20 minutos de reunión uno no se puede hacer una idea real, pero la sensación que da es que la gente de WikiLeaks parece muy ingenua y muy eficiente en lo suyo, mientras que Assange dista de ser un loco, sino que es un tipo solvente y está bien asesorado", señaló el periodista.
Según destacó Aguirre, lo que sí parece claro es que ni Assange ni WikiLeaks hacen esto por "la plata", que podrían ganar "de cualquier otra manera", aunque sí hay "un tema de narcisismo" en todas sus acciones.
El País de Montevideo inició la publicación de los cables el pasado marzo, que entre otros asuntos revelaban que el Gobierno de EE.UU llegó a considerar que el hermano del expresidente Tabaré Vázquez, Jorge Vázquez, almacenó armas procedentes de Venezuela para suministrarlas a exguerrilleros ante la posibilidad de un golpe de Estado en el país.
Asimismo, también sospechó de que Uruguay participaba en una operación de tráfico de armas entre Venezuela e Irán.