La crisis de juego dentro de los Cachorros de Chicago ya se ha convertido en algo permanente y la última demostración la dieron al perder por paliza y blanqueada de 12-0 ante los Rojos de Cincinnati.
El abridor Bronson Arroyo lanzó seis entradas ganadoras y la artillería pesada de los Rojos se aprovechó también del pobre desarrollo del pitcheo y defensa de los Cachorros para conseguir un triunfo fácil.
Los Rojos (46-35) en la séptima entrada lograron romper el empate en la pizarra con un racimo de nueve carreras que le aseguraban una nueva victoria, la tercera consecutiva, para mantenerlos líderes de la División Central de la Liga Nacional.
Arroyo (8-4), lanzó seis entradas para ceder sólo dos imparables, dio dos bases por bolas y abanicó a tres bateadores.
El ataque de los Rojos tuvo como protagonistas a Scott Rolen, Jonny Gomes y el receptor venezolano Ramón Hernández que impulsaron un par de carreras cada uno en el séptimo episodio para ser el más productivo en lo que va de temporada.
Además del acierto del bateo de los Rojos, el pitcheo de los Cachorros dio seis boletos gratis, un pase de bola de anotación y la defensa cometió un error para que 13 peloteros de los Rojos llegasen hasta el plato de bateo.
El segunda y primera base, Brandon Phillips y Joey Votto, respectivamente, pegaron sendos jonrones para los Rojos, que han ganado nueve de los últimos 11 partidos para ponerse 11 por encima del .500, primera vez que lo consiguen desde el 9 de junio del 2006.
Los Rojos también consiguieron el quinto triunfo consecutivo fuera de su campo y son uno de los dos equipos de la Liga Nacional que tienen marca ganadora de visitantes (19-16).
El otro equipo son los Padres de San Diego con marca de 22-14 y también ocupan el primer lugar de la División Oeste.
El bateo latino de los Rojos tuvo a Hernández de protagonista al irse de 4-1, con anotación y dos impulsadas, mientras que el campocorto colombiano Orlando Cabrera tuvo de 5-1 con anotación.
La derrota fue para el abridor Ryan Dempster (6-7), que en seis entradas y un terció espació dos imparables con cinco carreras -tres fueron sucias- permitidas, dio cinco bases por bolas y sacó nueve ponches.