Dos personas más han sido acusadas de estar involucradas en el asesinato de cuatro hispanos en una pequeña localidad de Carolina del Norte, informaron hoy medios locales.
Alguaciles del estado de Virginia tienen en custodia a Kathy Young Barnette, de 56 años, y su hijo, Gregory Brandon Holt, de 34, acusados de ser cómplices del mexicano Marcos Chávez González, principal sospecho de las muertes de los latinos.
Víctor Alfonso Martínez Jiménez (22); Javier Manuel Martínez (21), Juan Manuel Martínez (26) y Marcos Oviedo Aguilar (21), todos residentes de Mount Airy, al oeste del estado, fueron presuntamente baleados por Chávez González el pasado 1 de noviembre.
La madre y el hijo son residentes de la localidad Claudeville (Virginia).
Hasta ahora, las autoridades no han establecido la conexión entre Barnette y Holt con Chávez González que enfrenta cargo de asesinato en primer grado.
Entre las hipótesis que los investigadores manejan es que el sospechoso fue contratado para realizar los asesinatos o que resultó ser consecuencia de una fallida relación amorosa.
Según las autoridades migratorias, Chávez González regresó al país ilegalmente tras ser deportado luego de cumplir una condena de dos años por rapto de una menor, resistencia al arresto, invasión de propiedad privada, y manejar sin licencia.
El sospechoso se encuentra detenido en la cárcel del condado Surry (Carolina del Norte) sin derecho a finanza y se espera que comparezca nuevamente en corte el próximo 17 de diciembre.