Amadeo Carrizo, un guardameta que achacó a la "casualidad" sus atajadas


En 1957 llevó a Argentina la moda que no pasa para los guardametas: el uso de los guantes, a los 42 años de edad mostró en Colombia que era un señor entre los tres palos y en toda su carrera intentó en vano convencer a sus compañeros de River Plate y Millonarios que cada atajada suya era obra de la casualidad.


Ahora, con 83 años de edad, el argentino Amadeo Carrizo recuerda en Buenos Aires, donde reside, sus nostalgias de fútbol con los equipos que amó en su vida, y que le retribuyen con amor.


Quiso la casualidad que el 16 de diciembre de 2004 el estadio 'El Campín', que fue su casa entre 1969 y 1970, fuera el palco del homenaje que le tributaron el equipo bogotano Millonarios, donde se hizo ídolo eterno en apenas dos temporadas, y el River Plate bonaerense, donde jugó desde niño hasta su plenitud por veinte años.

 

"Cuando entré al campo de juego y me dieron la camiseta con ese imponente color azul Francia, apreté a mi nieto y me aferré a él porque lo que estaba viendo era muy grande, jamás me imaginé al Campín lleno coreando mi nombre", recordó el ex guardameta en una entrevista que publica hoy 'El Espectador'.


"Luego, ver el partido entre River y Millonarios, mis dos únicos equipos del alma, fue como un sueño y me di cuenta de lo grande que le di al equipo en dos años. Siempre estaré agradecido. Yo tengo el trofeo que me entregó ese día Marcelo Gallardo", agregó.


"Era toda una hazaña ir a los 42 años a jugar Millonarios de Bogotá, pero yo sentía que tenía mucho para dar todavía, a veces critican si el jugador es muy joven o muy viejo, creo que todo depende de las condiciones que cada uno tenga", sostuvo.

 

Aquí y allá, Carrizo se cansó se cosechar elogios por esos reflejos felinos pero poca suerte tuvo al tratar de explicar la razón de tanta capacidad para frustrar a los delanteros rivales en la misión de marcarle goles.


"De mis compañeros siempre recibía elogios o apoyo en cada partido. Yo me acuerdo que atajé un cabezazo a un ex compañero mío de River, que jugaba con el Deportivo Cali (Juan Carlos Lallana). Fue un cabezazo a quemarropa, al ángulo que ni yo mismo entiendo cómo la tapé, mis compañeros se quedaron mirándome sorprendidos y yo les dije: 'Es casualidad', y se reían porque decían que ya eran muchas casualidades", relató .


Carrizo afirma sin rubor que fue el primer arquero en usar los guantes en Argentina.

 

"Los guantes yo los innové en Argentina en 1957. Ese año fui con la selección a Italia y se los vi al arquero italiano. Allá lo usaban mucho por el invierno. Yo le pregunté al portero si me los regalaba y al otro día me compré media docena. Creo que alcancé a llevarlos a Colombia", manifestó.


fecha edicion
old id
343015
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América