Por pedido del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) el Gobierno argentino volvió a extender, por 10 días más, la presencia de voluntarios argentinos que desarrollan tareas humanitarias en campos de refugiados libios en Túnez, informaron hoy fuentes oficiales.
Expertos de la Comisión de Cascos Blancos, cuerpo de voluntarios que depende de la Cancillería argentina, prestan servicios desde el pasado 18 de marzo en los campamentos que Naciones Unidas gestiona en la zona de la frontera de Túnez con Libia.
La misión de los argentinos, que inicialmente finalizaba hace dos semanas, pero que fue extendida hasta el 17 de abril por petición de la ONU, se prolonga ahora hasta el 27 de este mes, por autorización del canciller argentino, Héctor Timerman, según precisó la cartera en un comunicado.
Los diez días adicionales "servirán para trabajar en la extensión del campamento de Ramada y seguir colaborando activamente en el campamento de Choucha", ambas localidades tunecinas próximas a la frontera con Libia, a las que la ACNUR espera que en los próximos días lleguen más refugiados, añade el texto.
El personal de Cascos Blancos está trabajando en la preparación de los campamentos, en la logística y su diseño eléctrico, así como en las evacuaciones, evaluación de daños y análisis de necesidades, entre otras tareas.
Según los cálculos de los organismos y agencias internacionales, cerca de medio millón de personas han abandonado Libia desde el inicio del levantamiento popular contra el régimen de Muamar el Gadafi, y la inmensa mayoría lo ha hecho por las fronteras de Túnez y Egipto.