El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, dio hoy un espaldarazo a las elecciones presidenciales convocadas para este domingo en Honduras, lo que ensanchó la división entre los países partidarios de reconocer los resultados y los contrarios.
"Creo que al final tiene que reinar la cordura y la cordura dice que deberíamos, si todo transcurre bien, normalmente, y los observadores no ven nada malo el domingo 29 de noviembre, (...) la gran mayoría de los países del mundo deben reconocer (las elecciones)", declaró Arias a la cadena estadounidense CNN.
Arias, que fue mediador entre el depuesto mandatario hondureño Manuel Zelaya y el presidente nombrado por el Congreso tras el golpe del 28 de junio pasado, Roberto Micheletti, sostuvo que desconocer al ganador de los comicios sería aún más dañino para Honduras.
"¿Por qué los vamos a castigar con un segundo huracán 'Mitch', que es (lo que significaría) no reconocer al nuevo Gobierno, aislarlo, quitarle la cooperación?", indicó el gobernante costarricense y Premio Nobel de la Paz de 1987.
La postura de Arias es similar a la de EE.UU. y antagónica a la de países como Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Nicaragua, Uruguay y Venezuela, entre otros.
A estos últimos se dirigió Arias en un comunicado emitido en San José horas después de que se transmitiera la entrevista con CNN.
"La verdad es que yo le quiero preguntar a los países de América Latina que han dicho que no quieren reconocer al futuro Gobierno, ¿por qué reconocen al Gobierno de Irán cuando las elecciones no fueron limpias?, ¿por qué reconocen al Gobierno de Afganistán, cuando las elecciones no fueron limpias?", manifestó.
Según Arias, que se encuentra actualmente en Israel, al "castigar a la persona que el pueblo hondureño escoja en las próximas elecciones, realmente a quienes están castigando es a los hondureños más humildes".
Por esta razón, Arias adelantó que si las votaciones transcurren con normalidad, solicitará a sus colegas latinoamericanos, de España y Portugal el reconocimiento del resultado electoral durante la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en la ciudad portuguesa de Estoril el próximo martes.
Desde Bruselas, el jefe de Estado ecuatoriano, Rafael Correa, aseguró hoy que la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) no reconocerá las presidenciales en Honduras, y pidió a la Unión Europea (UE) que tampoco lo haga si realmente está "con la democracia".
"Si no, sería como honestar un golpe de Estado de los más burdos, de los más crasos", señaló en una entrevista concedida a Efe.
"Vamos a ver quién es quién, y espero que la Unión Europea realmente esté con la democracia", agregó.
Al respecto, fuentes del Gobierno español dijeron hoy que no se dan las condiciones adecuadas para que las elecciones sirvan para solucionar el problema generado en Honduras con la destitución de Zelaya, quien está refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde el 21 de septiembre y se opone a los comicios.
La Comisión Europea no ha enviado observadores electorales a Honduras, pero sí a dos "expertos" para que informen sobre cómo se desarrollan los comicios y aconsejen posibles medidas una vez que hablen las urnas.
Unos 4,6 millones de hondureños están llamados a participar en estas elecciones, en las que, de acuerdo a las encuestas, el candidato del opositor Partido Nacional, Porfirio Lobo, se perfila como el virtual vencedor.
En una entrevista con Efe, el presidente de México, Felipe Calderón, aseguró hoy que la crisis en Honduras ha demostrado que la la democracia en América Latina está en "peligro de regresión" en muchos países y consideró importante "retomar el camino" de los principios democráticos, "cualquiera que sea el desenlace" del caso hondureño.
Sobre la legitimación de los comicios hondureños, señaló que México esperará a tener "la certeza de un restablecimiento constitucional" antes de reconocer el resultado y al ganador.
La opinión manifestada hoy por Correa de que la Unasur no va a reconocer al ganador de las elecciones llama la atención porque dentro de ese organismo, cuya presidencia de turno ejerce actualmente Ecuador, hay países, como Perú, que se han manifestado favorables a legitimar el proceso electoral.
El canciller peruano, José García Belaunde, señaló hoy en Quito que la postura de Perú es que "si las elecciones se realizan con transparencia, sin objeciones" y siempre que "el resultado sea la voluntad del pueblo", su país va a reconocer los resultados.
Para el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, unas elecciones, "salidas del golpe" de Estado y después de "un tiempo largo de estado de sitio", no son "una buena señal".
Además, reflejan "un debilitamiento" de la Organización de Estados Americanos (OEA), dijo Amorim en un intervalo de la reunión de ministros de Defensa y Relaciones Exteriores de Unasur que se celebra hoy en Quito.
Apuntó, no obstante, que los países de la región estarán atentos a ver "cómo evolucionan las cosas".
En Montevideo, el director de Asuntos Políticos de la Cancillería, Elbio Rosselli, dijo hoy a Efe que el Gobierno uruguayo no reconocerá el resultado de los comicios en Honduras para "no legitimar lo que, sin duda, es fruto de un golpe de Estado".
El Gobierno de Nicaragua confirmó hoy su adhesión al grupo de los contrarios a reconocer las elecciones y criticó al mandatario de Costa Rica por pedir a la comunidad internacional reconocer los resultados "habiendo sido uno de los promotores del regreso del presidente Zelaya" al poder.
"Todos los países del mundo, con excepciones de unos cuantos que sabemos cuáles son sus intereses, hemos señalado que no vamos a reconocer las elecciones de Honduras", afirmó el canciller de Nicaragua, Samuel Santos, al Canal 12 de la televisión local.