Durante las evaluaciones y balances posteriores al fuerte movimiento telúrico que afectó a diversas regiones de Panamá, el ministro de Salud (Minsa), Fernando Boyd, resaltó el compromiso y la capacidad de respuesta de los equipos de salud nacionales.
Según indicó el titular de la cartera de Salud, representantes del Comando Sur de Estados Unidos manifestaron su sorpresa ante la rápida y eficiente movilización del personal médico panameño, asegurando que "nunca habían visto un accionar" de tal magnitud y entrega bajo circunstancias de emergencia crítica.
"No hubo un solo muerto producto del proceso de evacuación. Imagine al cirujano que estaba operando y le tocó el temblor y tuvo que concluir la cirugía", expuso.
En este sentido dijo que incluso tomaron apuntes del caso panameño para documentarlo y replicarlo en otras situaciones.
"Ellos habían venido aquí a decir qué es lo que debíamos hacer y quedaron tomando nota de cómo debe hacerse a nivel mundial y cómo los panameños lo hicieron", expuso.
Coordinación y apoyo internacional
El ministro Boyd ha mantenido un monitoreo constante sobre el estado de las instalaciones hospitalarias afectadas —como el Hospital Aquilino Tejeira y centros en provincias centrales—, destacando la coordinación interinstitucional y la colaboración extranjera, incluido el apoyo técnico especializado para hacer frente a los daños estructurales y garantizar la continuidad en la atención de los pacientes.
A pesar de los retos logísticos dejados por el sismo, el MINSA ha enfatizado que la labor conjunta de médicos, enfermeras y personal de apoyo ha sido clave para salvaguardar vidas y estabilizar los servicios esenciales en las zonas impactadas.