Las autoridades de Nueva Jersey aumentaron hoy las muestras de rechazo a la posible estancia del líder Muamar al Gadafi en una localidad de ese estado durante la celebración en septiembre del debate de la Asamblea General de Naciones Unidas.
El alcalde de Englewood (Nueva Jersey), Michael Wildes, dijo este viernes a Efe que presentará una demanda judicial para evitar que Gadafi pueda plantar la tienda beduina que lo suele acompañar en sus desplazamientos en una propiedad que Trípoli posee en este municipio próximo a Nueva York.
"Voy a ir a los tribunales", afirmó Wildes, ante la posibilidad de que el Departamento de Estado de Estados Unidos no convenza al líder libio de quedarse en un hotel de la Gran Manzana durante su primera vista a la ONU.
El Ayuntamiento de Englewood ha recibido cientos de llamadas de vecinos oponiéndose a la presencia del líder libio en la localidad, que cuenta con una nutrida comunidad de judíos ortodoxos, agregó.
Wildes también confirmó la asistencia del gobernador de Nueva Jersey, Jon Corzine, así como la del senador por el mismo estado, Frank Lautenberg, en una manifestación contra la visita de Gadafi que el sábado recorrerá las calles de esa localidad.
Quienes se oponen a la visita de Gadafi afirman que no quieren convivir con un jefe de Estado que vinculan al terrorismo, particularmente después del recibimiento festivo que dispensó al ciudadano libio condenado por el atentado de Lockerbie de 1988.
Abdelbaset Ali Mohamed Al Megrahi, condenado a cadena perpetua, fue excarcelado por razones humanitarias por las autoridades escocesas, que justificaron su decisión por el hecho de que padece un cáncer terminal.
"Cuando se muda un financiero del terrorismo internacional a la casa de al lado, te pones nervioso", dijo a The New York Times el rabino Shmuley Boteach, que vive justo al lado de la propiedad del Gobierno libio en Englewood.
Trípoli compró la mansión rodeada de jardines en 1982 por cerca de un millón de dólares como residencia de su embajador ante la ONU, pero durante muchos años había permanecido prácticamente abandonada, según la prensa local.
Boteach explicó esta semana en su blog que hace un mes un grupo de contratistas empezaron a reparar el inmueble y sus alrededores, hasta el punto de que cortaron unos grandes árboles que separaban su propiedad de la del Gobierno libio.
Según la revista Newsweek, el gobernante libio decidió ubicar su tienda beduina en Englewood después de que las autoridades de Nueva York le negaran el permiso para instalarla en Central Park.
Las muestras de rechazo parecen haber empezado a surtir efecto en el Gobierno libio, aseguraron fuentes del Departamento de Estado a la cadena de televisión ABC.
Esa cadena aseguró hoy que Trípoli está buscando un hotel en Nueva York en el que el líder libio pueda alojarse en la primera planta, ya que no le gustan los ascensores.
Gadafi tiene previsto intervenir el 23 de septiembre en la jornada de apertura del 64 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, que será presidido por el diplomático libio Ali Treki.