El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, condenó hoy "firmemente" el atentado perpetrado hoy junto a un autobús en Jerusalén en el que murió una mujer y al menos una treintena de personas resultaron heridas.
"El secretario general condena firmemente el ataque bomba junto a una parada de autobús en Jerusalén occidental. Esos ataques son inaceptables", indicó su portavoz, Martin Nesirky, quien aseguró que Ban está "profundamente preocupado" por la situación en Oriente Medio.
El máximo responsable de Naciones Unidos pidió además "un cese inmediato de todo acto de terrorismo y violencia en contra de civiles para evitar que continúe la escalada de violencia en la zona y se pierdan más vidas humanas".
Ninguna organización o grupo armado se ha adjudicado de momento la autoría del ataque en Jerusalén, donde, según las últimas informaciones facilitadas por los equipos de emergencias y servicios hospitalarios de la ciudad, un total de 31 personas resultaron heridas, y dos de ellas se encuentran en situación grave.
Los heridos han sido trasladados a hospitales de la ciudad y el Ministerio de Exteriores israelí confirmó que no hay extranjeros entre ellos, informaron a Efe en Jerusalén fuentes diplomáticas españolas.
La explosión se produjo al estallar una carga de entre uno y dos kilogramos de explosivo escondidos en el interior de un bolso junto a una cabina telefónica y dos autobuses llenos de pasajeros.
El lugar de la explosión se encuentra en un punto situado entre el centro de convenciones y congresos de Jerusalén, Binianei Haumá, y la estación central de autobuses de la ciudad.
Por el lugar transitan habitualmente miles de personas al día, y la deflagración se produjo a las 15.00 hora local (12.00 GMT), una hora punta y de máximo tráfico en la zona.