El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió hoy al Gobierno de Kosovo que aplique con cautela la nueva estrategia para ampliar su autoridad en las conflictivas áreas serbias del norte del territorio balcánico.
En un informe al Consejo de Seguridad, el máximo responsable de Naciones Unidas instó a todas las partes a adoptar "medidas prácticas" para acercar a las comunidades albanesa y serbia.
"La estabilidad y el desarrollo a largo plazo de Kosovo y la región recae en lograr un exitoso proceso de reconciliación entre las comunidades", afirma en el documento.
Además, felicita al presidente de Serbia, Boris Tadic, por abogar a favor de la reconciliación durante su polémica visita el pasado enero al norte de Kosovo.
Ban expresó que su inquietud acerca de la nueva política de Pristina hacia esas zonas de mayoría serbia, que se niegan a reconocer la independencia unilateral proclamada en 2008 por las autoridades kosovares.
"Sigo preocupado por el posible aumento de la tensión en el norte de Kosovo, si las autoridades de Pristina no implementan su estrategia con transparencia y diálogo con las comunidades locales y las otras partes relevantes", subraya en el informe.
El titular de la ONU reiteró que los "asuntos sensibles" relacionados con esa parte de Kosovo "solamente se pueden abordar pacíficamente y mediante la consulta y la coordinación entre todas las partes relevantes".
La nueva "estrategia para el norte de Kosovo" impulsada por Pristina tiene como meta aumentar la presencia de las instituciones kosovares en esa zona e integrarla al resto del nuevo aparato estatal.
El informe asegura que la misión de la ONU en Kosovo (UNMIK) no fue consultada en la elaboración y la futura implementación de esta nueva política, que es considerada como "una provocación" por los serbios.
La situación de seguridad "permanece relativamente calmada, pero frágil", y se han dado algunos casos de violencia, que incluso han resultado en muertes, indica el documento.
Ban indicó que la UNMIK trata de continuar su papel de mediador entre las partes para hallar soluciones a problemas "prácticos", más allá de la resolución definitiva del estatus del territorio balcánico.
"Las conversaciones sobre los preparativos prácticos para lograr un funcionamiento pleno de los tribunales y las aduanas en el norte de Kosovo no han avanzado, pero las consultas entre Belgrado y Pristina continúan", apuntó.
Tampoco se han conseguido avances en cuanto a los problemas de suministro eléctrico a las poblaciones serbias por parte de la compañía eléctrica kosovar, agregó.
El secretario general recordó que la misión de la ONU es promover la seguridad, la estabilidad y el respeto de los derechos humanos.
El Consejo de Seguridad autorizó en 1999 el despliegue de la UNMIK para administrar Kosovo tras la intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que detuvo el conflicto entre las fuerzas de seguridad serbias y los independentistas albano-kosovares.
Once años después el papel de la misión internacional ha disminuido y buena parte de sus responsabilidades fueron traspasadas a instituciones locales.