Brasil ofreció a Paraguay triplicar las compensaciones en la hidroeléctrica de Itaipú en la propuesta que presentó esta semana dentro de las negociaciones que llevan a cabo ambos países sobre el aprovechamiento conjunto de esa central.
El Gobierno paraguayo admitió hoy la recepción de la propuesta, pero ninguna fuente oficial reveló los detalles, que serán debatidos por los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, y Fernando Lugo, de Paraguay, en la reunión que mantendrán el próximo 25 de julio en Asunción.
Paraguay "recibe cada año unos 120 millones de dólares por la cesión de la energía que no consume de Itaipú y la nueva oferta consiste en aumentar 240 millones de dólares más, con lo cual nuestro país pasará a recibir 360 millones de dólares anuales", afirma el diario Última Hora.
El rotativo, que cita a fuentes gubernamentales, señala que lo que todavía no se sabe es si ese monto estaría disponible a partir de este año y destaca que otro aspecto relevante de la propuesta es la posibilidad de que Paraguay negocie por su cuenta el excedente de energía en el sistema eléctrico brasileño.
Hasta ahora, la totalidad de la energía que no utiliza Paraguay es negociada en el vecino país a través de la estatal brasileña Electrobrás.
El canciller paraguayo, Héctor Lacognata, anunció la pasada noche a su regreso de Bolivia que la propuesta brasileña será expuesta hoy al jefe de Estado por la comisión nacional, integrada por expertos del sector, que desde septiembre pasado negocia con las autoridades del vecino país.
Algunos miembros de esa comisión no han descartado la posibilidad de recurrir al arbitraje internacional si considera insuficiente la oferta brasileña para exponer además la "ilegitimidad" de la deuda de construcción de la hidroeléctrica, asumida cuando ambos países estaban controlados por dictaduras militares.
Desde la asunción de Lugo al poder, el 15 de agosto de 2008, Paraguay ha insistido en una demanda de seis puntos, que incluye la revisión del contrato de construcción de la represa, que data de hace 35 años, para disponer de su excedente y vender la energía a terceros países o a Brasil, pero a precio de mercado.
Brasil recibe la energía que Paraguay no consume a precio de costo y considera que el tratado no puede ser revisado antes de 2023, cuando fenece, aunque ha ofrecido elevar las compensaciones y solventar obras viales y de infraestructura en el vecino país.