El francés Jean Phillipe Cayro, condenado a 30 años de cárcel por narcotráfico en Perú, fue capturado hoy en un hospedaje de Lima luego de haberse fugado en enero pasado de un hospital disfrazado de médico, informaron fuentes oficiales.
Cayro, de 41 años, fue detenido en el distrito de Surco y en las próximas horas será recluido en el penal de máxima seguridad de Piedras Gordas, en el distrito de Ancón, al norte de la capital, informó el presidente del Instituto Penitenciario (INPE), Jorge León.
El narcotraficante se fugó el pasado 30 de enero del hospital Hipólito Unánue de Lima, vestido como médico, luego de haber sido conducido a ese lugar por aparentes problemas de salud y mientras era custodiado por dos agentes penitenciarios.
León indicó que esos agentes ya no pertenecen al INPE y que su eventual participación en la fuga está siendo investigada por el Poder Judicial.
Añadió que la investigación interna del Instituto Penitenciario determinó que los agentes tuvieron responsabilidades administrativas en el caso.
"Esta ha sido una situación singular, el interno había sido desplazado a una clínica y se ha disfrazado, hay responsabilidad de los agentes penitenciarios, no colusión", enfatizó.
El jefe del INPE detalló que durante 2008 un total de 54 presos escaparon de ocho penales del país.
La última de estas fugas, en febrero pasado, llevó a la dimisión al anterior jefe penitenciario, Leonardo Caparrós, ante el escándalo por el uso de documentación falsa para conseguir la libertad.
El escándalo se inició cuando el colombiano Aníbal Zapata Ávalos y el peruano Christian Motte Ramírez Gastón, ambos presos por narcotráfico, salieron de un penal de máxima seguridad de Lima con un hábeas corpus que declaraba nula una sentencia en su contra.
Los documentos se tramitaron bajo la identidad de una secretaria de un juzgado de Lima, aunque tanto ella como su superior jerárquico negaron tajantemente estar vinculados a este acto ilícito.
Caparrós confirmó la semana pasada ante una comisión legislativa que en diciembre pasado otros dos presos peruanos se fugaron también presentando documentos falsos del mismo juzgado.
Este escándalo costó, además, la destitución de ocho directores regionales del INPE.