La euforia olímpica ha llegado a Pekín, que tomará hoy el relevo de Atenas, tras lograr China el medallero más alto de su historia con 62 metales, y con la capital abierta en canal preparando a contrarreloj las obras del 2008.
China ha brillado en Atenas con luz propia al mejorar sus resultados de 2000 (59 medallas) y situarse, con 31 oros, a tan solo tres de los, de momento, imbatibles EEUU.
"Los chinos se consideran la civilización más antigua y el pueblo más competente. Y lo quieren demostrar a través del deporte", declaró Jim Page, del Comité Olímpico Internacional (COI), que apuesta por 100 metales chinos en 2008.
En cuanto a los beneficios económicos de Atenas, los bares multiplicaron su parroquia por tres, la Televisión Central China (CCTV) incrementó en un 82 por ciento su audiencia y marcas como Li Ning -que vistió al equipo español de baloncesto- han multiplicado sus ventas por cuatro.