Cientos de personas, convocadas por el principal sindicato de Perú, recorrieron hoy el centro de Lima en solidaridad con las regiones del sur, que también siguen un paro contra la exportación del gas del yacimiento de Camisea.
La marcha, que duró un par de horas, salió de la plaza donde se encuentra la sede de la Confederación General de Trabajadores de Perú (CGTP) y se dirigió al Congreso de la República, donde entregaron un memorial de apoyo al paro del sur del país, aunque la policía impidió que se acercaran hasta las mismas puertas.
El secretario de organización del sindicato, Manuel Cortez, indicó a Efe que la manifestación era una forma de solidarizarse con el paro secundado en la llamada "Macro Región Sur" de Perú, que incluye varias regiones, entre ellas Cuzco y Arequipa.
Cortez apuntó que la CGTP se encuentra al frente de estas movilizaciones, junto a los frentes regionales, y manifestó que la solución al problema del gas en Perú pasa por respetar la ley que establece que el gas de los lotes 88 y 56 debe destinarse al abastecimiento del mercado interno.
Además de su oposición a la exportación del gas de Camisea, yacimiento que se encuentra en la parte selvática de la región de Cuzco, el paro también busca paralizar la construcción de un ducto hacia la costa que pueda permitir dicha exportación.
Para el dirigente sindical, el gas de Camisea es un "regalo de Dios para Perú" y puede garantizar el cambio de la matriz energética a favor del uso del gas sin necesidad de que el país importe tanto petróleo.
"No es posible que el Gobierno ponga todo eso de lado y opte por beneficiar a las grandes transnacionales", criticó.
Los manifestantes marcharon al ritmo de la percusión y los pasacalles de los activistas del movimiento de "Ciudadanos de segunda categoría", que aboga por acabar con la corrupción, representada en forma de ratas.
También estuvo presente el gremio de construcción civil en una movilización donde se leyeron pancartas con lemas como "Gas para los peruanos: Alto a la corrupción" y se gritaron consignas contra el presidente del país andino, Alan García.
A unos metros del Congreso, una delegación de congresistas nacionalistas, que también se oponen a la exportación del gas de Camisea, se unió a la marcha y saludaron con efusivos abrazos a los dirigentes sindicales.
Entre los nacionalistas estuvo la portavoz del partido en el Congreso, Marisol Espinoza, quien expresó a Efe su preocupación por que el gas "barato" se vaya del país al precio de un dólar, mientras que el país tenga que comprar un gas "caro", a 84 dólares.