El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) denunció hoy una radicalización de las protestas en el país por la "falta de respuestas" del Gobierno del presidente, Hugo Chávez, y señaló una nueva tendencia de unión entre gremios a la hora de manifestarse por esta misma causa.
"Las protestas se han venido radicalizando, como el caso de 700 reos que hicieron una huelga de sangre o de médicos que se cosieron la boca, porque no hay respuestas oportunas por parte de las autoridades", dijo hoy a Efe el investigador de la Clacso, Marco Antonio Ponce.
El Observatorio de Conflictividad Social de Venezuela de Clacso difundió esta semana el informe correspondiente al mes de abril señalando que en ese periodo se registraron 389 protestas, la cifra más baja en lo que va de año, aunque se produjeron huelgas de hambre "más extremas y radicales", destacó Ponce.
Las demandas laborales (42 %) encabezaron la lista de reivindicaciones, seguidas por las reclamaciones para una vivienda digna (27 %), demandas por seguridad ciudadana y de personas privadas de libertad (23 %) y exigencias educativas (8 %).
Para el investigador, el Ejecutivo venezolano mantiene una política de "desgaste constante" hacia las protestas al hacer esperar a los manifestantes antes de dialogar, y esto, en su opinión, "obliga a los luchadores sociales a radicalizar su protesta".
"Lo peligroso de esta política del Gobierno de esperar a que la gente se radicalice es que alguno de estos manifestantes pueda perder la vida", alertó Ponce al destacar que el hecho de coserse la boca o hacer huelgas de sangre no se producían "en otras épocas".
Sin embargo, el investigador se mostró optimista hacia lo que calificó como un cambio de tendencia de los distintos sectores en protesta que, cada vez más, actúan "en bloque", visto el "fracaso de solicitudes individuales".
Según Clacso, en el primer cuatrimestre del año se registraron un total de 63 huelgas de hambre.