El Gobierno colombiano dijo hoy que tiene "precauciones serias frente a la conducta de Venezuela", pero que está abierto a mantener un diálogo directo con su presidente, Hugo Chávez, siempre que esté basado en el respeto y se cumplan ciertas condiciones que no especificó.
En una entrevista publicada hoy en la edición digital del diario El Tiempo, el canciller colombiano Jaime Bermúdez aseguró que frente al comportamiento venezolano en los últimos tiempos el Gobierno "debe mantener con toda determinación los intereses del país" y acudir a los mecanismos diplomáticos.
"Por eso hemos ido a Naciones Unidas, a la Organización de Estados Americanos (OEA), inclusive a la Organización Mundial del Comercio (OMC), para denunciar el embargo y el bloqueo de las exportaciones de Colombia a Venezuela por razones políticas", dijo.
Colombia y Venezuela mantuvieron durante 2009 unas relaciones tensas y con algunas restricciones en el comercio de algunos productos, en especial de automóviles ensamblados en Colombia, pero a partir del pasado agosto se congelaron los lazos diplomáticos y comerciales.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, ordenó entonces "congelar" las relaciones con Colombia por el convenio militar firmado entre Bogotá y Washington, que prevé el uso de hasta siete bases colombianas por las fuerzas de Estados Unidos.
Según la Cámara de Comercio Colombo Venezolana, esta situación supuso un descenso en las exportaciones colombianas de 2009 del 33,4 por ciento respecto de 2008.
Aunque el trato bilateral no es óptimo, el Gobierno colombiano ha asegurado recientemente que el canal de diálogo con el país vecino no está cerrado.
Sin embargo, Bermúdez enfatizó en que el Gobierno colombiano tiene "toda la prudencia para no caer en provocaciones".
El ministro de Exteriores colombiano argumentó que el interés en una "interlocución basada en el respeto" con Venezuela reside en que "están en juego el bienestar, el empleo, la seguridad y la convivencia de miles de personas de los dos países".
Por otro lado, Bermúdez planteó la posibilidad de ayudar al país vecino, que atraviesa una severa crisis energética.
"Por solidaridad con un pueblo hermano, bien valdría la pena explorar esa posibilidad (de ayudar)", observó.