Costa Rica mejorará sus servicios de agua potable y saneamiento de aguas residuales con un fondo de 320 millones de dólares prestado en parte por el Banco Interamericano de desarrollo (BID) y los Gobiernos de España y Japón.
"Más de un millón de personas en áreas rurales y urbanas serán beneficiadas por este programa de inversiones", indicó hoy el BID en un comunicado.
El préstamo del BID, de 73 millones de dólares, y la donación del Fondo Español de Cooperación para Agua y Saneamiento en América Latina y el Caribe (FECASALC) de 20 millones de dólares, complementarán un préstamo existente de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) de 150 millones de dólares.
El programa, al que el Gobierno de Costa Rica aportará 77 millones de dólares adicionales, invertirá en total unos 320 millones de dólares en la ampliación y rehabilitación de los servicios de agua potable y saneamiento en zonas rurales, suburbanas y urbanas del país.
Según el BID, el proyecto beneficiará directamente a más de un millón de personas en el área metropolitana de la capital, San José, y a 47.500 en comunidades rurales.
"Estas inversiones mejorarán las condiciones ambientales y la calidad de vida de uno de cada cuatro costarricenses" dijo Coral Fernandez Illescas, jefa del equipo del proyecto en el BID.
Asimismo, permitirán que el país alcance mejores niveles de cobertura y calidad de los servicios de agua y saneamiento y en particular de tratamiento de aguas residuales, según explicó.
Del presupuesto total del programa, 274 millones de dólares se destinarán al mejoramiento ambiental del área metropolitana de San José para la construcción y rehabilitación del alcantarillado, una planta de tratamiento de agua, y conexiones domiciliarias para usuarios de bajos ingresos.
Otros 26 millones de dólares se emplearán para la rehabilitación de sistemas rurales de agua potable y construcción de otros nuevos, en particular en las zonas más pobres del norte del país.
El BID prevé la construcción de sistemas de agua potable en 112 comunidades rurales y de 500 alternativas de saneamiento para los sectores más pobres, que actualmente tienen gran riesgo de contaminación del agua debido a los pozos negros.
También se dedicarán 14 millones de dólares para financiar la construcción y rehabilitación de 73 kilómetros de redes de agua potable y 15 kilómetros de alcantarillado en diez zonas en suburbios de San José.
El BID ha extendido su préstamo a 25 años de plazo, con un período de gracia de seis años, y a una tasa de interés variable basada en la Libor.