El ministro brasileño de Deportes, Orlando Silva, afirmó hoy que la ciudad de Sao Paulo, la mayor del país, tiene plazo hasta finales de julio, cuando una delegación de la FIFA visitará Brasil, para demostrar que tiene condiciones de organizar el partido inaugural del Mundial de 2014.
"El límite para Sao Paulo mostrar lo que pretende en 2014 será finales de julio, cuando las autoridades de la FIFA estarán aquí. Hasta entonces, Sao Paulo tendrá que demostrar que quiere participar (de la organización) del Mundial de 2014", afirmó Silva en una rueda de prensa.
El ultimátum fue anunciado un día después de que la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA) advirtiera que podrá excluir de la lista de sedes del Mundial de Brasil a las ciudades que no cuenten con la infraestructura adecuada.
Sao Paulo, que disputa con Brasilia y Belo Horizonte el honor de ser sede del partido inaugural (la final será en el estadio Maracaná de Río de Janeiro), aún ni inició las obras para la construcción del estadio que ofreció para el Mundial, de lo que dependen muchas de las inversiones en infraestructura para el evento en la mayor ciudad de Brasil.
Silva considera que, si las autoridades de Sao Paulo quieren mostrar su intención de participar en el Mundial y ser sede de su partido inaugural, tienen plazo hasta finales de julio para iniciar las obras de construcción del estado y otras obras de infraestructura necesarias.
El ministro lamentó la decisión de la FIFA de excluir a Sao Paulo de la lista de ciudades que organizarán la Copa de las Confederaciones, evento preparatorio para el Mundial y previsto para 2013, y consideró esa exclusión como grave y como una señal de que la ciudad no viene cumpliendo lo que prometió.
El organismo rector del fútbol mundial alegó que el estadio de Sao Paulo no estará concluido antes de la Copa de las Confederaciones.
"Sao Paulo tiene que aprender con el hecho lamentable de haber quedado excluida de la Copa de las Confederaciones, trabajar más rápido, preparar la infraestructura para organizar el Mundial y, sobretodo, construir un estadio digno de la apertura del Mundial de 2014", afirmó.
La mayor ciudad también reivindicaba el honor de ser sede del centro de prensa para el Mundial, que ayer fue adjudicado a Río de Janeiro.
Pese a que el estadio ofrecido será de propiedad del club Corinthians, el ministro atribuyó el atraso de su construcción a las autoridades municipales y regionales.
Los dirigentes del Corinthians consideran que, con todos los problemas burocráticos superados, la próxima semana será posible iniciar los trabajos de remoción de tierras en el local en que será erguido el estadio.
Silva dijo que la "posición secundaria" a que fue relegada Sao Paulo en lo referente al Mundial "es una crónica de una muerte anunciada" y aseguró que las indecisiones de los gobiernos anteriores comprometieron la participación de la ciudad en el evento deportivo.
"No es posible que las otras once sedes consigan (avanzar en las obras) y la mayor ciudad de Brasil no", afirmó.
El secretario general de la FIFA, Jérôme Valcke, en una reunión el jueves en Zúrich (Suiza) con los organizadores brasileños, fue tajante al advertir que no se jugarán partidos del Mundial en las ciudades en las que no cuenten con la infraestructura adecuada, lo que dejó en duda la participación de Sao Paulo.
"Es crucial que todas las sedes del Mundial cuenten con la infraestructura adecuada para satisfacer las necesidades de decenas de miles de espectadores, y que estos puedan desplazarse por la ciudad para asistir a los partidos", señaló Valcke en un comunicado.
"De no cumplirse estos requisitos, no podremos celebrar encuentros en estas ciudades", subrayó.