El Tribunal Supremo de Canadá dijo hoy que Wal-Mart, la mayor cadena de superficies comerciales del mundo, actuó legalmente cuando cerró un establecimiento en Québec poco después de que sus trabajadores se afiliasen a un sindicato.
Los jueces del Tribunal Supremo de Canadá decidieron por seis votos a favor y tres en contra que Wal-Mart no tiene que explicar las razones por las que cerró el establecimiento y tampoco tiene que indemnizar a los trabajadores porque la tienda ya no existe.
Pero los seis jueces que votaron a favor de Wal-Mart también dijeron que los trabajadores habían recurrido a las leyes equivocadas para demandar a la empresa, lo que había condicionado el resultado de su decisión.
Por otra parte, los tres jueces que votaron en contra de Wal-Mart sí consideraron que la compañía había castigado a los trabajadores por sindicarse y añadieron que la sentencia "envía un mensaje general de que la sindicación es un empeño que supone el riesgo de la pérdida de empleos para todos los empleados".
Wal-Mart abrió en 2001 una de sus superficies comerciales en la localidad de Jonquiere, a unos 500 kilómetros al noreste de Ottawa.
Tres años después, los trabajadores decidieron unirse a un sindicato, la primera vez que los empleados de uno de los establecimientos de Wal-Mart en Estados Unidos y Canadá conseguían organizarse laboralmente.
Pero en 2005, Wal-Mart decidió cerrar el establecimiento, lo que supuso el despido de sus 200 empleados.
Los trabajadores afectados recurrieron a los tribunales por entender que las acciones de Wal-Mart violaban sus derechos constitucionales de asociación.
Sin embargo, los abogados de la empresa estadounidense dijeron que el cierre era fruto de razones financieras porque la tienda no era rentable.