El senador republicano por Carolina del Sur, Jim DeMint, mantendrá su bloqueo al voto de confirmación del académico Arturo Valenzuela como responsable para América Latina del Departamento de Estado, informó hoy su oficina.
DeMint también se opone al voto de confirmación de Tom Shannon, seleccionado por el presidente Barack Obama como embajador para Brasil y que ocupaba el cargo para el cual el mandatario nombró a Valenzuela.
El bloqueo de un nombramiento es un derecho al que pueden recurrir los legisladores de la oposición, dentro del complicado andamiaje legislativo.
"El senador DeMint mantendrá el bloqueo contra ambos hasta que cambie la postura de la Administración (Obama) con respecto al Gobierno de Honduras", dijo a Efe una fuente de la oficina, que pidió el anonimato.
DeMint ha acusado a ambos designados de "oponerse al imperio de la ley en Honduras" y de querer "forzar el regreso al poder de un dictador al estilo de (presidente venezolano Hugo) Chávez".
Para DeMint, los nombramientos de Valenzuela y Shannon "son ejemplo de las tácticas erradas y exageradas de esta Administración contra el pueblo hondureño, y que apoyan a quienes atropellan la libertad", según la fuente.
La decisión de DeMint deja a la Casa Blanca y a los demócratas en el Senado con pocas opciones.
Obama podría obviar el proceso legislativo y nombrar a ambos funcionarios durante un receso del Senado pero, de hacerlo así, éstos asumirían sus tareas con un reducido capital político y solo ostentarían el cargo por un plazo de un año.
Los demócratas, que controlan el Senado, podrían reunir 60 votos a favor de que se realice una votación definitiva, pero aún así DeMint podría buscar a otro senador republicano que le haga el "relevo" en el bloqueo contra ambos designados.
Así las cosas, las demoras en la confirmación de Valenzuela y Shannon han dejado un vacío muy notable en el equipo de política exterior hacia América Latina de Obama.
Estas demoras se producen en un momento clave para el continente americano, nueve meses después de que Obama asumiera la presidencia, mientras sigue sin resolverse la crisis política en Honduras tras el golpe contra el presidente Manuel Zelaya el pasado 28 de junio.
El Gobierno de Obama respalda el llamado Acuerdo de San José, gestionado por el presidente costarricense, Óscar Arias, y que pide, entre otros elementos, que se permita el regreso de Zelaya al poder para que cumpla su mandato hasta enero de 2010.
Pero DeMint y otros legisladores republicanos han dado su respaldo al Gobierno del presidente interino Roberto Micheletti, y consideran que la salida del poder de Zelaya no fue un golpe de Estado sino consecuencia de sus presuntas violaciones constitucionales.
Ni Obama ni el vicepresidente, Joe Biden, tienen amplia experiencia en asuntos relacionados con América Latina, y la confirmación de ambos es un paso importante para las metas del mandatario de lograr un mayor acercamiento con la región, según los analistas.