Un ataque atribuido a la guerrilla izquierdista dejó 11 campesinos muertos a balazos y otros 15 heridos en el noroeste de Colombia, informaron ayer autoridades civiles y de policía.
La masacre, la más reciente en medio del conflicto interno que agobia al país de 40 millones de habitantes, se registró en una región agrícola del noroccidental departamento de Antioquia.
En esa zona, el control territorial se lo disputan la guerrilla y grupos paramilitares de ultraderecha.
Las primeras informaciones indican que la matanza la ejecutaron rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dijeron el alcalde de Frontino, Felix González, y el secretario de gobierno de Antioquia, Oscar Alvarez.
Las FARC son el grupo rebelde más antiguo de América Latina, con unos 17.000 combatientes armados.