Los aficionados, todavía frenéticos por el tremendo triunfo de los Saints de Nueva Orleans en el Super Bowl, saludaron ayer a su equipo con la repetida exclamación, aunque ya ronca, de la expresión vernácula ``¡Who Dat!'' cuando regresó a su ciudad como campeón de la NFL.
En un aeropuerto de la periferia, millares de seguidores formaron una valla de negro y oro, los colores de los Saints, para ovacionar a su equipo por la victoria del domingo sobre los Colts de Indianápolis por 31-17 en Miami.