Francia y Camerún jugarán hoy una final de la Copa de Confederaciones pensando en Marc-Vivien Foé, fallecido el pasado jueves durante la competición, pero también con la intención de ganar el trofeo.
Nada será igual tras la muerte del jugador camerunés, que cayó inerte en el terreno de juego durante la semifinal que su equipo jugaba contra Colombia y que murió minutos después en la enfermería del Estadio de Lyon.
Mientras se dirimen las causas de la muerte, que todavía no han sido clarificadas, el fútbol sigue su camino, por expreso deseo de la FIFA, pero también de la selección de Camerún, que quería dedicarle el partido a su compañero muerto.
La FIFA ha anulado todo acto festivo, con la intención de dejar paso al fútbol, como último homenaje al jugador. Para los futbolistas no será fácil saltar al terreno de juego y ser competitivos con el recuerdo del jugador presente.
La tragedia afectará más a los africanos, pero Foé jugó muchos años en Francia y en Inglaterra, donde coincidió, como compañero o como rival, con casi todos los componentes de la selección europea.
La memoria de Foé dejará el fútbol en un segundo plano, pero los dos equipos saldrán a jugar y "a competir, porque siempre es mejor el oro que la plata", dijo hoy el presidente de la FIFA, Joseph Blatter.
El capitán de los "leones indomables", Rigobert Song, afirmó que jugarán en memoria del compañero desaparecido y que pretenden dedicarle la victoria.
"Pensamos en no jugar la final, pero creo que él no lo hubiera querido así", afirmó Song.
Los africanos mantienen la duda del veloz delantero Samuel Eto"o, que ayer disputó la final de la Copa del Rey de España con su club, el Mallorca. El jugador tiene previsto viajar a París en un avión fletado por la Federación Camerunesa, pero no es seguro que salte al campo.
Para Camerún ganar la final sería el mejor homenaje a Foé, pero también se convertirían en el primer equipo africano en lograr un trofeo oficial de la FIFA de selecciones absolutas.
Los "leones" se convirtieron en el primer equipo africano en llegar a la final de la Copa de Confederaciones y, aunque ya han lavado la mala imagen que dejaron en el pasado Mundial, ahora pueden subir un escalón más. Entre los "bleus" la tristeza y desolación por la muerte de Foé era grande y la mayoría de los internacionales franceses aseguró que posiblemente no hubieran jugado si la tragedia hubiera sucedido en su campo.
El seleccionador galo, Jacques Santini, afirmó que lo más duro en estos momentos era "remontar la moral de las tropas" en un momento en el que la mayoría de los jugadores está profundamente entristecido.
Francia: Fabien Barthez; Lilian Thuram o Willy Sagnol, William Gallas, Marcel Desailly, Bixente Lizarazu; Silvayn Wiltord, Olivier Dacourt, Benoit Pedretti, Robert Pires; Thierry Henry y Djibrill Cissé o Sidney Govu.
Camerún: Idris Kameni; Pierre Njanka, Rigobert Song, Lucien Mettomo, Thimothee Atouba; Geremi, Eric Djemba, Modeste Mbami, Valery Mezague; Mohamadou Idrissou y Samuel Eto"o o Joseph Desire Job.