Miles de camioneros iniciaron ayer una huelga de tres días en todo el país, suscitando temores de un desabastecimiento de productos alimenticios como la carne y la leche.
La huelga se inició, de acuerdo a la dirigencia gremial, por falta de respuestas del gobierno y de las 19 intendencias municipales del país en sus reclamos por una reducción de impuestos y pagos sobre patentes. Se informó ayer que además de los casi 25,000 camioneros locales se sumaron a la medida unas 600 unidades de transporte extranjeras que estaban en Uruguay.
El dirigente de la Asociación de Propietarios de Vehículos de Carga, Ernesto Toleto dijo ayer que aún no sabía si el sector agropecuario se sumaría a la protesta.
Toledo expresó su "malestar" porque el presidente Julio Sanguinetti no ha respondido a una solicitud de una entrevista formulada a comienzos de este mes, mientras otro dirigente gremial, Ney Ramírez, calificó la situación de los camioneros como "insoportable".
Ramírez pidió que "de una vez por todas las autoridades se sensibilicen por las necesidades de un eslabón muy importante dentro del sector productivo".
El gobierno no ha comentado por ahora la huelga de los camioneros, la primera que se realiza contra el gobierno de Sanguinetti desde 1994, a excepción de un paro en abril del sector agropecuario, pilar de la economía de Uruguay.
Ramírez dijo que la paralización no implicará cortes de rutas, sino que la concentración con los camiones se hará a los costados de las vías. También se informó que habrá servicios de emergencia que incluye el abastecimiento a hospitales.