Hay un adagio que dice que todo lo que mal comienza, mal termina, y eso es lo que acostumbra a realizar la Federación Nacional de Béisbol, venimos de tener un fracaso en el premundial celebrado en Venezuela.
No preparamos nuestra Selección a tiempo, improvisamos un equipo que hizo retroceder al béisbol panameño, el cual es respetado en la región, y que llegaba al torneo como uno de los favoritos para obtener una plaza para el mundial del próximo año.
En la actualidad todos los países del área que participarán del próximo Clásico Mundial de Béisbol, se están preparando con el tiempo necesario para presentar un conjunto competitivo, que responda a las expectativas no solo de sus habitantes, sino de la región que tiene conocimiento de la capacidad beisbolera de cada uno de ellos.
Felipe Alou estará con dominicana; Luis Sojo, con Venezuela; Lou Meléndez retorna como gerente del seleccionado boricua. Además las dirigencias conversan con sus mejores peloteros, y nosotros no vemos, pero ni señales de humo para saber si nuestros dirigentes están vivos.
El que es desorganizado de adulto, lo es desde la niñez, es campeón de la improvisación, y ha vivido así toda su vida, pero también responsables son aquellos que les dan el voto, y los sientan en las presidencias de las federaciones. ¿Hasta cuándo vamos a tener personas con pereza mental dirigiendo nuestro deporte?