El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, no dejará pasar la oportunidad de aprovechar la cumbre de los "15 líderes reformistas" en Berlín, para enfatizar a sus homólogos de Argentina, Brasil y Chile la importancia de reforzar la democracia en las Américas como parte de la modernización del hemisferio para enfrentarse a los retos de la economía globalizada.
Así lo estiman analistas y funcionarios del departamento de Estado que confían en que el mandatario enfatizará la necesidad de generar una posición "resoluta y uniforme" en defensa de la libertad de expresión y de transparencia en los procesos electorales ante la reunión de cancilleres de la Organizacion de los Estados Americanos (OEA) que se inicia hoy en Windsor, Ontario.
Para Estados Unidos el tema es de "crítica importancia", así como para el país anfitrión, Canadá, que ha destacado en el temario la "seguridad humana", un nuevo concepto socio político para afianzar el derecho al libre voto, la libertad de expresión y los otros componentes esenciales para el efectivo funcionamiento de las instituciones democráticas.
Según estas fuentes informaron a El Panamá América, Clinton reiteraría a los presidentes Fernando de la Rúa, de Argentina, Fernando Henrique Cardoso, de Brasil y Ricardo Lagos, de Chile, su esperanza de que en Windsor sus representantes adopten una posición "rigurosamente crítica" ante el cuestionado proceso electoral del Perú y que resultó en el retiro de la misión de observadores del organismo regional ante las "irregularidades" de la segunda ronda.
Tras la decisión del Consejo de la OEA de pasar la "papa caliente" de las elecciones peruanas a la 30a Asamblea General, el canciller brasilero, Luiz
Felipe Lampreia fue muy claro en expresar su oposición a que el órgano invoque sanciones o, aún, una dura condena, pero dejó entrever que favorecía un diálogo directo con el presidente Alberto Fujimori para que éste se comprometa a observar los principios democráticos que rigen el sistema interamericano. Esto ha reforzado las especulaciones de que el mandatario peruano podría presentarse ante la Asamblea, al igual como lo hizo en una situación análoga en 1992 en Nassau, Bahamas, donde enfrentó críticas por su "autogolpe" al cerrar el Congreso, evitando una censura al prometer nuevas elecciones.
La reunión en Berlín de los15 jefes de gobierno que comparten las etiquetas de social demócratas o "progresistas" se inició el jueves a la noche con una cena de gala ofrecida por el canciller alemán Gerhard Schroeder. El objetivo de la cumbre, que lleva el título de "Gobernar en el siglo XXI", es de comparar programas gubernamentales, objetivos políticos y formas de afrontar los desafíos de la globalización.
"La atmósfera en Berlín se presta a una discusión informal fuera de la agenda oficial para considerar algunos de los problemas que específicamente afectan a nuestro hemisferio," señaló la fuente.
Un alto funcionario dijo que será de especial importancia si Clinton llega a un entendimiento con el presidente Cardoso, ya que el mandatario goza de una "especial amistad personal" con su homólogo brasilero y considera que éste tiene una actitud más categórica ante la defensa de los derechos humanos que Itamaraty, su ministerio de relaciones exteriores, que se inclina a adoptar posiciones más tradicionales, a veces anteponiendo el principio de la no intervención a la defensa de los derechos humanos.
En su conversación con el presidente Lagos, Clinton podría expresar su apoyo a los esfuerzos que el mandatario chileno ha hecho para reforzar la independencia del poder judicial y la ayuda que su gobierno está prestando a las autoridades de Estados Unidos que reabrieron la investigación del asesinato de Orlando Letelier por la dictadura del general Augusto Pinochet.
Antes de su salida a Europa, Clinton recibió una petición en ese sentido, firmada por 37 miembros del Congreso, que incluyen el respetado congresista Tom Lantos, miembro Demócrata del Comité de Asuntos Internacionales de la Cámara Baja.