En una sanción disciplinaria sin precedentes en Chile, la Corte Suprema destituyó ayer a la jueza Gloria Olivares, blanco de denuncias sobre irregularidades que la vincularon a traficantes de cocaína, informó el presidente del tribunal, Hernán Alvarez.
La remoción de la magistrada, miembro de la Corte de Apelaciones de Santiago, fue aprobada por 19 votos contra uno, durante una sesión plenaria del máximo tribunal del país.
"Es un momento doloroso y duro para el poder judicial, pero estamos empeñados en que los jueces y, como debe ser, actúen con la máxima honorabilidad", dijo Alvarez.
La investigación interna del Poder Judicial comenzó después de que a mediados de marzo la jueza fue acusada de retirar de un tribunal el expediente.