El dueño de los Patriots de Nueva Inglaterra, Robert Kraft, testificó hoy que su ex tight end Aaron Hernández le dijo que era inocente cuando le preguntó si estuvo involucrado en un asesinato en junio de 2013.
Kraft declaró durante poco más de media hora tras ser citado por la fiscalía en el juicio contra Hernández por el asesinato el 17 de junio de 2013 de Odin Lloyd, quien salía con la hermana de la prometida de Hernández. Kraft fue interrogado sobre lo que sucedió el 19 de junio, dos días después del asesinato. Para entonces, dijo Kraft, había bastantes periodistas en el estadio Gillette, incluyendo helicópteros, que cubrían la investigación.
La fiscalía ha dicho que Hernández estuvo en un bar esa tarde, luego manejó a Boston con dos amigos, recogió a Lloyd y lo mató en una zona industrial.
Kraft indicó que la conversación duró entre cinco y 10 minutos.