Deportes

El barro se tragó un sueño y le negó la corona al favorito

Hace una semana los ojos del mundo estuvieron clavados en el hipódromo de Pimlico, en la ciudad de Baltimore. Un caballo de nombre Orb, que dos semanas


Egbert Lewis (egbert.lewis@epasa.com) / -

Hace una semana los ojos del mundo estuvieron clavados en el hipódromo de Pimlico, en la ciudad de Baltimore. Un caballo de nombre Orb, que dos semanas antes había eclipsado a propios y extraños, se presentaba como inmenso favorito para ganar la segunda gema de la triple corona estadounidense y de paso ponerse en antesala de producir a un ganador de la serie de eventos, hazaña que no se ve desde 1978.

En papel todo parecía estar hecho a la medida para este penco que venía precedido de una impactante victoria en el Derby de Kentucky, pero la realidad pintó otra historia. Al parecer, el hijo de Malibu Moon y sus mentores no contaban con que la pista estaría tan lodosa y, mucho menos, que su pupilo no se ajustaría a ella.

Obviamente, tampoco contaban con que Oxbow se iba a mandar una carrera tan impresionante, llevado por Gary Stevens quien, a sus 50 años, hace pocos meses decidió calzarse las botas otra vez.

Una observación detallada de la carrera nos permite apreciar que Orb nunca estuvo cómodo en la pista de Pimlico e, incluso, dio la impresión de que corrió por tramos. El potro se mantuvo siempre lejos del paso de carrera, a pesar de que su jinete intentaba obligarlo a meterse en la pelea. Cuando todo estaba decidido y logró montarse en los carriles centrales de la pista, comenzó a avanzar pálidamente para rescatar la cuarta posición, nueve largos detrás del ganador.

El fracaso de Orb le robó el encanto al Belmont Stakes, tercera gema la triple corona que se disputará el 7 de junio en Belmont Park, Nueva York. Los únicos alicientes son la posibilidad de que Orb se sume a la lista de once caballos que ganaron los dos extremos de la serie o que se convierta en uno más del montón que han tenido una gloria pasajera.

Un tercer escenario, que no hablaría bien de las cualidades de esta generación, es que se imponga cualquier animal que no sea Orb ni Oxbow para dejar fragmentada la serie en tres pedazos.

Ahora, independientemente de lo que suceda en el Belmont Stakes, el hecho cierto e irrefutable es que es muy difícil ganar la triple corona. Muchas veces no se trata de que si los caballos tienen calidad o no, o si los entrenadores cuentan con la capacidad para mantenerlos en forma para correr 6,300 metros, además de viajar a tres ciudades durante seis semanas. Sencillamente, no es tarea fácil.

Solo basta remitirse a las estadísticas para cerciorarse de que en más de 80 años, apenas 11 caballos han ganado la triple corona estadounidense y en esa lista no hay nombres ordinarios. En su mayoría se trata de equinos que, además de ser dominantes en sus respectivas generaciones, fueron campeones en la pista o en la reproducción.

Tocará entonces esperar hasta el próximo año.

Por lo pronto, mañana domingo, aquí en Panamá, comenzará la disputa de la triple corona nacional de potrancas, eventos que servirán simultáneamente para definir a las representantes nacionales para la Copa Dama del Caribe.

Esta primera joya, denominada clásico Temístocles Díaz Q., será un encuentro de revancha entre la tordilla Jubilee Queen y Coco Candy. Junto a ellas irán al punto de partida Plea Mar, Marisima y Let It Be.

Ojalá alguna pueda ganar la triple corona, porque si en Estados Unidos llueve, aquí no escampa.


fecha edicion
old id
880069
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América