Deportes

Escritores locales quieren ver sus obras impresas

Una realidad es que el género poesía en Panamá no se vende ni se publica, esto se contrapone a la creciente cantidad de escritores que se enlistan como poetas anualmente. Este género es el más poblado en el concurso Ricardo Miró.


En Panamá hay muchos escritores silenciosos. Ellos trabajan la escritura de los temas, la diagramación del texto, la foto de portada y hasta confeccionan listas de los posibles lectores.

Con este información llaman a la central telefónica del Grupo Santillana, miembro del poderoso conglomerado empresarial español que edita el diario más influyente de habla castellana, El País. En esta oficina, recientemente estrenada, responde una recepcionista que no tarda en cruzar la llamada al receptor de la señora Briseida Bloise, gerente de Ediciones Generales.

Bloise está escribiendo en una pantalla plana, es parte de su trabajo, luego de recorrer los puntos de ventas de libros, que en Panamá pueden ser cualquier espacio, ya que esta actividad no precisa de un tipo de licencia en especial para la venta de libros. Ella tiene que dejar el trabajo en un segundo plano. Hay un escritor que pregunta cómo le hace llegar el manuscrito de seis cuentos. No es    tan a la ligera, explica la gerente. Hay un proceso que cumple este trabajo. Si gusta puede someterlo al equipo editorial para que lo evalúe. De éste depende que la obra sea impresa o no bajo cualquiera de los 10 sellos que vende el grupo.

 

Esta conversa toma un tiempo indefinido. Y, posiblemente, no es la primera editorial a la que este escritor ha ofrecido que publiquen los cuentos. La llamada se corta. Algo no le agradó al escritor. Cuando el manuscrito aparezca será enviado a los responsables. Son muchas las llamadas de estas que se reciben a diario. De cualquier forma, estos escribas aspiran a que sus obras estén entre las de panameños que ya alcanzaron esa meta, Rosa María Britton, quien fue la primera en imprimir bajo el sello de bolsillo Punto de Lectura; Gloria Guardia, que publicará otra novela, o; de los premios Nobel, Orhan Pamuk y Doris Lessing, quienes también venden bajo esta y otras marcas del grupo.

¿Cómo los escritores  han adquirido esta información?
Esta respuesta tiene varios caminos. Uno es que el premio Alfaguara de Novela, que entrega una suma económica de 175 mil balboas es un aliciente más que suficiente para que los panameños entren en la competencia,  en la que  se reciben más de 700 novelas de distintos países. En Panamá,  el premio ha perdido seguidores, esto si revisamos que hace unos años compitieron unas 18 obras, la cifra récord, en los últimos años ha bajado la cantidad de concursantes locales, a pesar de que el galardón lo han merecido escritores que se han dado a conocer gracias al premio, caso concreto el de Luis Leante con su novela “Mira si yo te querré”. Otro elemento que le activa el gusanillo por publicar es la visita del escritor ganador que origina una serie de entrevistas en los medios de comunicación. Estos trozos biográficos hacen que el escritor en ciernes venza el temor y levante el aparato telefónico o se busque una oficina de correo para hacer un envío. De todas las provincias se reciben propuestas.

Pero ¿cómo imagina Bloise a esos panameños que la llaman? Ella los ve como una comunidad de lectores, que se abocan a la página en blanco luego de años de lectura. Les da crédito al solo ejercicio de tratar de llenar los requisitos. En el campo editorial, esta palabra toma importancia, ya que de estos depende que una obra se imprima o no. Entre las actividades que recomienda Bloise están las de organizar el material, el no desanimarse.

 

Edíteme este libro, que si no se vende yo mismo lo compro”en la primera intención y el tocar muchas puertas, además de tener una nota biográfica, una síntesis del contenido, más una nota mediante la cual acepte que somete a la obra al consejo editorial.

Sobre la temática de estos futuros libros, en su mayoría son novelas y cuentos. Una realidad que explica Bloise es que el género poesía en Panamá no se vende ni se publica, esto se contrapone a la creciente cantidad de escritores que se enlistan como poetas anualmente. Este género es el más poblado en el concurso Ricardo Miró. Este 2008 se publicarán, hasta ahora contempladas, dos novelas panameñas, El señor de los vientos y La Lluvia de Britton y una obra inédita de la académica en cuatro Academias de la Lengua, Gloria Guardia.

Creatividad. Los nuevos escribas, muchas veces, se van por un mismo camino ya transitado por muchos escritores. Bloise comparte que cuando salen obras como Harry Potter, muchas personas se van tras este mismo tema, y lo que hacen es darle vuelta a la obra, también ocurre con los temas bíblicos. En parte, esta temática, es producto de las corrientes del momento. Pero siempre en función de la novedad.

 

La comercialización. Lo primero que reconoce la gerente es que el ser escritor puede entregar grandes satisfacciones,  pero no grandes sumas de dinero, y menos en un país de tres millones de personas. El hecho de que la editorial sea extranjera no significa que logrará colocar el libro con mucha facilidad en otros países, donde cada obra compite por salir en su propio mercado para luego competir por salir al mercado externo. En este caso, suma el apoyo que el escritor recibe a la promoción de su obra. En adelante, las dos partes serán socios de negocios, donde “no hay grandes economías, sino grandes satisfacciones”.

Briseida Bloise conoce de libros. De muchas formas, estos productos le han estado dando la vuelta. En cuanto al 2007, y luego de medir los resultados, porque la venta de libros se balancea como cualquier otro producto con números, considera que los niveles de ventas fueron buenos, esto comparando las cifras de hace siete años: unos 30 mil dólares anuales cuando inició en el cargo. Hoy, son 100 mil con que cerró en diciembre pasado, aunque considera que niveles óptimos no se pueden esperar, por las condiciones del mercado, un mercado muy chico. Con un plan editorial anual de cuatro novelas, cada una con 2 mil ejemplares es más que redituable.

Del trabajo de Bloise, en parte depende  que  Panamá sea más culto o menos culto, de que compren más o menos libros, que sea un punto nuevo focal dentro de las expectativas del grupo y también que un panameño haya colocado unos 40 mil ejemplares de “Ojitos de ángel”, una novela que es de lectura obligada en los años lectivos en Centroamérica.


fecha edicion
old id
373147
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América