Salta, corre, ríe, habla, se divierte jugando al golf y mantiene a todos asombrados por su habilidad y personalidad. Es poco común encontrarse con un talento deportivo con tantas aptitudes como Sergio García.
Los analistas estudian su estilo, algunos hacen chistes sobre su forma de "ordeñar" el palo de golf, pero su efectividad y su carácter son notables. En una época en la que Tiger Woods tiene dominados psicológicamente a los mejores jugadores, Sergio parece que no lo tiene en cuenta.
Es poco habitual ver a un jugador de su edad (21 años) afrontar de forma tan alegre y desenfadada un deporte de tanta exigencia y que lleva aparejado tantos sacrificios. Cualquiera se imagina a sus congéneres saliendo a bailar, divirtiéndose por la noche y despertando en alguna hora durante el día.No es su caso pero no aparenta sufrir por ello.
Sergio Garcia sabe perfectamente que para triunfar en el golf la práctica y el mantenimiento mental y físico son fundamentales y son muchas las cosas que deben quedar de lado para "llegar". En Estados Unidos no es común que los medios se ocupen de jugadores extranjeros, salvo los del Commonwealth, y es por esa razón que el éxito de Sergio sirve para que se den cuenta que el resto del mundo existe....y de qué manera.
Garcia ha vuelto hoy a las primeras páginas de las secciones del deporte al ganar el torneo Buick Classic, su segundo título en 3 semanas en el duro circuito norteamericano. Sergio mostró su mejor repertorio y venció a lo campeón con 68, 67, 66 y 67 golpes en las cuatro jornadas con un total de 268, 16 bajo par con lo que ha igualado el "récord" del recorrido en el Westchester Country Club.