El ex ministro Alvaro Leyva, pieza clave en contactos entre el gobierno y la guerrilla, ratificó que seguirá trabajando por la paz en Colombia, a pesar de un dictamen de la Fiscalía General que ordena juzgarlo por enriquecimiento ilícito con fondos de las drogas.
"Juro por mi patria que no descansaré hasta no ver una justicia depurada... más temprano que tarde el episodio que me ocupa habrá de culminar a mi favor con el triunfo de la verdad", dijo Leyva en un comunicado publicado ayer en el diario El Espectador.
Leyva dijo además que independientemente de la decisión judicial en su caso, reiteraba su "voluntad y mi vocación inquebrantables de los últimos 15 años de servir a mi país en la búsqueda de la reconciliación nacional". El pasado viernes, la fiscalía llamó a Leyva a juicio argumentando que el ex ministro recibió en 1994 un cheque de unos 36,000 dólares de una empresa fachada del cartel de las drogas de Cali. El ex ministro, investigado desde mayo del aûo pasado, rindió posteriormente declaraciones en la fiscalía, oficina que ordenó su captura el 30 de junio de 1998.
Un mes después Leyva llegaba a Costa Rica, que le concedió asilo político en octubre pasado argumentando que "las actividades políticas, humanitarias y de negociación en diferentes proyectos de paz emprendidos por el señor Leyva Durán han generado situaciones de riesgo y peligro a su vida y a la de su familia".
A mediados de junio pasado, la prensa difundió una carta atribuida a Manuel Marulanda, máximo jefe de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), donde el líder guerrillero le solicitaba a Leyva que hiciera de enlace entre el gobierno y el grupo rebelde para las negociaciones de paz, que comienzan el 7 de julio.
Leyva fue el gestor de una inédita entrevista el 9 de julio del año pasado entre Marulanda y el entonces presidente electo Andrés Pastrana, que asumió el cargo en agosto. Leyva también fue la pieza clave para que las FARC liberaran en junio de 1997 a 70 militares e infantes de marina que capturaron en cruentos combates al sur y occidente del país un año antes. Fue en la misma casa de Leyva en Costa Rica donde en diciembre pasado se reunió un jefe y comandante de las FARC con funcionarios medios del Departamento de Estados norteamericano, y a solicitud del gobierno de Colombia para tratar temas como el proceso de paz y la lucha contra las drogas.