Una creciente expectativa se vivía ayer entre los habitantes del municipio colombiano de San Vicente del Caguán, eje del área de distensión del sur del país, a tres días del crucial encuentro entre el presidente Andrés Pastrana y el líder de la guerrilla de las FARC, Manuel Marulanda ("Tirofijo").
Los lugareños confían en que ese encuentro permita reactivar las negociaciones de paz, suspendidas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) el pasado 14 de noviembre, para exigir al gobierno resultados en la lucha contra los escuadrones paramilitares de ultraderecha, enemigos acérrimos de la insurgencia.
La zona de distensión comprende cinco municipios en una área de 42.000 km2, los cuales se hallan bajo el virtual control de los rebeldes desde noviembre de 1998 cuando Pastrana accedió a retirar las tropas para posibilitar el diálogo.