La Escuela de Artes Plásticas del Instituto Nacional de Cultura hizo más ruido que nunca. Cómo no hacerlo, si solo una vez se puede llegar al primer centenario de existencia, además, son contadas las instituciones de arte que pueden exhibir un logro de esa calibre.
Es por ello por lo que desde hace un par de meses se fueron intensificando las actividades de celebración que incluyeron varias exposiciones, entre ellas una con exponentes de cinco años en adelante, otra de los participantes de cursos avanzados y finalmente la denominada “Todos los panameños somos artistas”, que tuvo como protagonistas a un centenar de personalidades de diferentes ámbitos del quehacer nacional.

Pero fuera del jolgorio que puede representar el estar de fiesta, detrás bulle una serie de circunstancias y hechos que merecen ser contados.
Para ello, contactamos a Sandra Díaz de Alain, directora de escuela. Ella es clara en sus aseveraciones, precisa en sus apreciaciones y directa en sus respuestas sobre la relevancia de la institución que, fuera de los reflectores y casi tras bastidores, ha seguido creciendo, aportando profesional y acompañando a los aficiones a las artes pláticas para ir desarrollándose.
Después de andar 100 años y de crecer casi simultáneamente con la República, esta entidad que nació como Escuela de Dibujo y Pintura de la mano de maestros del arte como Roberto Lewis, hoy cumple un papel en la sociedad que le permite dotar a la misma de profesionales bien formados y con posibilidades de lograr una superación personal a través de las artes pláticas y manuales, según se desprende de las reflexiones de la docente.
¿Qué representa para usted este aniversario de la Escuela Nacional de Artes Plásticas?
Representa la celebración y realización del proceso por el que la Escuela de Artes Plásticas del Inac ha pasado, 100 años de lucha en evolución.
El nombre de la institución evolucionó de Escuela de Dibujo y Pintura hasta lo que es ahora, a su juicio ¿en qué más se ha evolucionado?
Ha evolucionado en el proceso de enseñanza aprendizaje, en la organización de los planes y programas de estudio, en la diversidad de oportunidades; hoy día tenemos tres especialidades: Pintura, Escultura y Comunicación Gráfica, además de los cursos libres.
Después de 100 años, ¿cómo calificaría la incidencia de esta institución en el desarrollo de las artes plásticas del país?
La escuela está con mejores expectativas de proyección en la comunidad. Adicionalmente, desarrollamos actividades extracurriculares en beneficio, sobre todo, de los que no tienen la oportunidad de llegar a la escuela.
El éxito de toda institución académica se mide en la cantidad y, por supuesto, la calidad de sus egresados.
¿Cuál sería la carta de presentación de la Escuela Nacional de Artes Plásticas en esa línea?
La carta de presentación de la escuela es el desenvolvimiento de los profesionales que salen de la escuela, su preparación académica.
A propósito, ¿qué balance puede hacer sobre el interés de las nuevas generaciones en las clases que se ofrecen en la escuela?
Hoy día, la escuela recibe estudiantes de todas las edades, gracias a que tienen la oportunidad de estudiar diferentes asignaturas como Pintura, Escultura, Serigrafía, Aerografía, entre otras.
¿De qué manera ha podido coexistir la Escuela Nacional de Artes Plásticas en medio de las transformaciones de las artes gráficas en general, especialmente con el incremento de la tecnología?
Contamos con la especialidad de Comunicación Gráfica, la misma se desarrolla a través de los programas de diseño gráfico, adicional a la parte manual.
¿A cuánto asciende la matrícula en los cursos regulares? ¿Cómo ha sido el comportamiento en los últimos años en cuanto a estudiantes?
Sí ha aumentado, asciende a 200 estudiantes.
¿Qué oportunidades reales hay en Panamá para una persona que se decida por una carrera vinculada a las artes plásticas?
Hoy día, las artes plásticas están a nivel profesional de todas las otras profesiones, además, la idea es que los artistas desarrollen el arte independiente, expongan y se conviertan en verdaderos artistas.
¿Qué habría que hacer para visibilizar mucho más a la Escuela Nacional de Artes Plásticas?
Mantener la publicidad y resaltar a través de los medios de comunicación todos los eventos que se realizan.
En el plano artístico, ¿qué tendencias están influyendo en la nueva generación de artistas panameños y por qué?
La escuela siempre ha mantenido la práctica de la figura humana, además, las nuevas generaciones buscan surrealismo y los abstractos, porque estas permiten que el proceso creativo se desarrolle.
¿Están incidiendo de alguna manera los cambios en el paisaje de la ciudad y del país en general en la temática de los artistas de nuevo cuño?
Puede ser, Panamá en estos momentos tiene tantas alternativas, en nuestro caso visuales, que hacen que apreciemos cosas que sirven de referencia al artista.
Según su respuesta anterior, ¿eso es bueno o malo?
Bueno, un artista necesita referencias de todo tipo y de todos los sentidos.
¿Se atrevería a vaticinar cuál es el futuro de las artes plásticas y arte en general en nuestro país?
Claro, en Panamá para los artistas estamos y estaremos cada vez con mejores oportunidades tanto de desarrollo artístico como de oportunidades para emprender negocios propios.