Un automóvil con taxímetro fue incendiado y quedó totalmente destruido en Montevideo, en la madrugada ayer, al inicio de una huelga de los conductores de esos vehículos por motivos salariales, denunció el dirigente de la Patronal de Taxis, Ariel Perdomo.
"No podemos atribuir a nadie el atentado, pero es significativo que haya sucedido durante la realización de un paro de los obreros del volante",
comentó Perdomo.
El dirigente detalló que el atentado fue organizado, porque un pasajero se hizo llevar a un barrio suburbano alejado del centro de la ciudad y cuando descendió del taxi, a las 02H00 de la madrugada, el coche fue rodeado por otros automóviles y prendido fuego, después que los agresores dejaron mejoras
salariales conductor.
Varios taxis más, en un número sin precisar, fueron atacados a pedradas durante la jornada, pero sin mayores consecuencias que roturas de vidrios, añadió Perdomo.
El empresario informó que pese a la huelga circuló un 60% de la flota, con el trabajo de propietarios y empleados que no acataron la orden del sindicato.
El paro por 24 horas, según comunicó el SUATT (Sindicato Unico de Automóviles con Taxímetro y con Telefonistas) se cumplió por reclamo de mejoras salariales y por el respeto de los derechos de las telefonistas de las compañías y de los radiooperadores.
El ministro del Interior, Guillermo Stirling, dijo a la prensa, después de visitar la sede de la Patronal de Taxis, que estaba descartado que el asalto al taxímetro incendiado fuera por rapiñas.
"Así como la huelga es un derecho legítimo, también el derecho al trabajo es legítimo. Por eso pensamos que el atentado fue una muestra de una brutal ancia", comentó el ministro.