El Gobierno italiano es partidario de que los salarios de los futbolistas profesionales tengan un tope máximo que sea el sesenta por ciento de los ingresos totales del club, como medio para aliviar la difícil situación financiera.
Así lo expresó ayer el ministro de Políticas Comunitarias, Rocco Butiglione, quien aludió a ese "techo" del sesenta por ciento de los ingresos como una hipótesis sobre las que trabaja el Ejecutivo, quien previsiblemente debatirá el jueves en Consejo de Ministros medidas de apoyo al fútbol italiano.
Se trata del llamado "decreto salva-fútbol", que pretende responder a las peticiones de los endeudados clubes italianos de ver aplazados sus pagos al fisco.
El asunto es causa de fuertes discusiones internas en el seno del Gabinete de centro derecha, puesto que el primer ministro y propietario del Milán, Silvio Berlusconi, se ha mostrado partidario de disposiciones para ayudar a los clubes, idea que encuentra la oposición del ministro de Trabajo italiano, Roberto Maroni. Maroni esdel partido político Liga Norte.
El equipo de José Mourinho sueña con volver a ser uno de los "grandes" del fútbol europeo y va por el buen camino paraconseguirlo. Anoche cosechó un resultado que le abre la puerta de las semifinales.
La ronda de partidos de ida de los cuartos de final se completa hoy miércoles con el duelo entre el Real Madrid y el Mónaco en el estadio Santiago Bernabéu y el derbi londinense Chelsea-Arsenal en Stamford Bridge.