El mediocampista Jacek Krzynowek fue el mejor del equipo polaco en el partido en que se impuso 3-1 a Estados Unidos por la última jornada del Grupo D de la Copa del Mundo 2002 de fútbol, en Daejeon, Corea del Sur.
Polonia llegó a este partido ya eliminado, por lo tanto, al no haber nada en juego para sus intereses jugó desinhibido y con orgullo deportivo. Aprovechó el contragolpe apoyado por una defensa que se cerró a cal y canto.
En este contexto, a Krzynowek, jugador del Nuremberg alemán, se le vio en todas partes, bajó a defender y subió como un carrilero por la izquierda llevando siempre peligro al área norteamericana.