Cristiano Ronaldo maneja una media increíble de goles por partido (uno cada 97 minutos), pero su carácter le lleva a querer más. Pese a gestos como el de ceder el lanzamiento de penaltis a Kaká o Xabi Alonso, su ansiedad por marcar puede más con él en distintas ocasiones como le sucedió el sábado en el Heliodoro Rodríguez López de Tenerife.
Se pudo comprobar en el minuto 69 del encuentro. El equipo de Pellegrini inicia un contraataque con el portugués como protagonista. Éste tiene un pase claro a la izquierda para un Higuaín que está sólo y en posición franca hacia la portería de Aragoneses. En vez de eso, Cristiano prefiere seguir por el centro para intentarlo él hasta que Luna le hace falta.
Antes de esto, otra acción similar tuvo lugar en el minuto 54. Cristiano recibe un pase de Kaká, con Higuaín iniciando el desmarque. En ese momento, el portugués no le pasa ni siquiera le mira y prefiere intentarlo solo, posición que le adivinó sin problemas Sergio Aragoneses.
Son varias las ocasiones en las que Cristiano Ronaldo ha pecado de individualista, tanto es el protagonismo del jugador luso que el técnico chileno Manuel Pellegrini ha conversado con él sobre la situación.