Dos semanas después de que los Lakers dijeran adiós a la temporada, tras una contundente derrota en la semifinal del Oeste, Pau Gasol reflexiona sobre una temporada repleta de baches que, asegura, le servirán para extraer lecciones y tratar de ser aún mejor jugador.
"La derrota te alimenta a veces más que la victoria", dijo el español, ganador de dos anillos de la NBA, en 2009 y 2010. "Y de la derrota se aprende más que de la victoria", añadió el ala-pívot español.
El jugador, sentado en una terraza de Manhattan Beach (California), desde la que saluda con educación y paciencia a todo aquel que se le acerca, se muestra relajado, reflexivo, maduro... y con ganas de regresar pronto a lo más alto.
Me había acostumbrado a charlar con usted justo antes de la final de la NBA.
Así ha sido desde que llegó a Los Ángeles. ¿Qué ha pasado esta vez?
“El campeonato no íbamos a ganarlo siempre de forma seguida. Esa es la lectura. Ahora hay que volver a estar a ese nivel. Los demás equipos cada año también se preparan para el mismo objetivo, y su hambre aumenta cada vez que no lo consiguen. Es difícil mantenerse arriba, pero me sorprende que no se hable tanto del fracaso de los Spurs o de Boston... Todos se centran más en los Lakers, y parece que no podemos tener un traspiés ni perder contra nadie. En parte es un halago, pero es algo irreal”.
Despedirse con un 4-0 frente a Dallas es duro, pero hubo señales previas.
En diciembre sufrieron cuatro derrotas seguidas, por primera vez desde que usted llegó al equipo. Al término de la temporada regular, cinco. ¿No pensaban que algo no funcionaba?
“Está claro que sí. Teníamos cierta preocupación. No era algo alarmante, pero sí como para preocuparse. Hablamos mucho de que esos baches eran más profundos que en años anteriores y al final se ha notado. De esa misma manera acabamos la temporada, con cuatro derrotas seguidas”.
La base del equipo existe.
¿Qué se necesita para optar al título de nuevo?
“De momento un equipo de entrenadores nuevo. Y que eso funcione después de tantos años con el entrenador Phil Jackson. Será un proceso de ajuste. Creo que alguna pieza sí se modificará, pero no sé cuál ni de qué nivel. El equipo de los Lakers es veterano, creo que el segundo más viejo de la Liga, pero tenemos puntos fuertes y debemos explotarlos para la próxima temporada, al igual que exponer lo menos posible las flaquezas. Si no somos rápidos, no es determinante. Tampoco lo éramos el año pasado o el anterior, y ganamos”.
¿Todo lo que le ha pasado le hará tener más hambre que nunca por el tercer anillo?
“Posiblemente. La derrota te alimenta a veces más que la victoria. Y de la derrota se aprende más que de la victoria. Te hace incrementar esa hambre. El deseo estaba ahí, pero el hambre del que viene comiendo bien no es la misma que la de quien lleva 10 años perdiendo, cada campaña”.