La familia de Jules Bianchi, fallecido en Niza tras estar nueve meses y medio hospitalizado por el accidente que sufrió en el circuito de Suzuka, en Japón, destacó hoy que el piloto francés de Fórmula Uno "luchó hasta el final, como hizo siempre".
En un comunicado, los padres y los dos hermanos indicaron que la muerte se produjo ayer en el Centro Hospital Universitario de Niza, adonde había sido trasladado tras el siniestro con un vehículo de asistencia durante el Gran Premio de Japón el 5 de octubre del pasado año.
Dijeron sentir "una pena inmensa e indescriptible" por la pérdida de este joven de 25 años y agradecieron el trato recibido "con amor y entrega" por parte del personal sanitario de Niza, pero también del centro de Mie en Japón donde estuvo ingresado inicialmente.
Igualmente recordaron a los colegas, amigos y seguidores de Jules Bianchi, "que le probaron su afección" durante estos meses, y así dieron a la familia "la fuerza necesaria para resistir en estos momentos terribles".
Aludieron, en particular a los "numerosos mensajes" en los que "mostraron que Jules había suscitado una afección profunda entre tantas personas por el mundo".